<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380</id><updated>2011-12-23T15:49:25.859-08:00</updated><category term='borrachito'/><category term='muerte'/><category term='novia'/><category term='locutor'/><title type='text'>MIS TEXTOS LITERARIOS</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>46</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-8602698282603630703</id><published>2011-12-23T15:47:00.000-08:00</published><updated>2011-12-23T15:49:25.869-08:00</updated><title type='text'>EL NIÑO DIOS (Cuento navideño)</title><content type='html'>Por Antonio Mora Vélez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En memoria de Rosa Elena Vélez,&lt;br /&gt; la amorosa y buena mujer que me dio la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la Navidad del año santo de 1950, y cuando apenas tenía ocho años de edad, descubrí que el Niño Dios era una hermosa historia que llevaba la buena intención de convencernos que los regalos de la Navidad no los entregaba el Papá Noel de las películas sino el niño Jesús, que amaba a todos los niños del mundo.  Mis amigos mayores de la calle Larga me decían que no era así, que no creyera ese cuento, que el Niño Dios eran los padres de uno y que nos acostáramos pero que nos quedáramos despiertos, con los ojos cerrados durante  toda la noche, para que los viéramos ponernos en el cuarto los juguetes bien entrada la madrugada. Y la verdad sea dicha, yo lo intenté una vez pero me quedé dormido y cuando desperté encontré que ya estaban a mi lado el trompo metálico y el clarinete de esas Navidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo anterior sucedió que descubrí el misterio pero de otro modo y  por mi mamá, que era muy católica y que no hubiera querido que lo desvelara tan temprano. Todo ocurrió así como se los cuento. En la tarde de esa Navidad mi madre me llevó al portal de la Gobernación para ver la Feria de los juguetes con la intención de comprobar cuál de los muchos que había exhibidos en el piso me gustaba. Y a mí me gustó un camioncito de bomberos, de color rojo, que tenía una manguerita enrollada y un par de escaleras metálicas a los lados, como los de verdad que yo observaba al otro lado de la bahía desde el balcón de la playa del Arsenal. Ella, al verme la luz de la ilusión en mis ojos, me dijo: Escríbele la carta al Niño Dios y le pides ese juguete, seguro que él te lo manda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre se las ingenió para que el dueño del negocio le envolviera el camioncito en papel periódico mientras yo seguía mirando los demás juguetes en el suelo. Cuando regresé donde ella estaba ya tenía el camioncito envuelto y le pregunté qué era y para quién y ella me respondió que era un regalo que le iba a hacer a un ahijado hijo de una amiga pobre que ella quería mucho. Entonces me cogió de la mano y tomó la ruta de la calle Román hacia el camellón de Los Mártires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el recorrido no dejé de mirar el envoltorio que llevaba mi mamá debajo de su brazo izquierdo. Al pasar por el Mercado Público le pedí que me comprara un refresco de leche en uno de los kioscos de la entrada y ella accedió. Luego de tomarnos los refrescos, en el instante de pagar al quiosquero, el papel del regalo dejó salir por uno de los pliegues una manguerita exactamente igual a la del carro de bomberos que había visto en la feria de la gobernación y que me había gustado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Mami ¿qué es esa manguerita que sale del regalo? –le pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre me respondió que era el regalo del ahijado y que la mamá de él le había pedido que le comprara lo que a mí me gustara. Yo no le dije nada más aunque quedé con la duda de porqué el ahijado de ella no le pedía la navidad al Niño Dios, como todos los demás niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente amaneció en mi cama, a mis pies, el carrito de bomberos que habíamos visto en la feria, con la misma manguerita con la punta partida que le había observado en la refresquería del mercado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá estaba sentada a mi lado sonriente, observando mi reacción por el regalo. Yo lo cogí entre mis manos y después de manosearlo un rato y de aprender cómo se elevaba la escalera, cómo se tocaba la campanita y cómo se desenrollaba la manguera del agua, le dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Mami: Los pelados grandes del barrio dicen que el Niño Dios es el papá de uno, pero como yo no tengo papá, ahora sé que mi Niño Dios eres tú. Porque fuiste tú la que me compró este carrito de bomberos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi madre se le aguaron los ojos, me abrazó y me dijo: “Hijo, es verdad, no es el Niño Dios quien puso los juguetes hoy porque él apenas está recién nacido, es Papá Dios. Él hace, con su infinito amor, que nosotros los padres tengamos la plata para comprarlos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, diciembre 10 de 2009&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-8602698282603630703?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/8602698282603630703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/12/el-nino-dios-cuento-navideno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8602698282603630703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8602698282603630703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/12/el-nino-dios-cuento-navideno.html' title='EL NIÑO DIOS (Cuento navideño)'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-7794130821057801515</id><published>2011-12-01T02:25:00.001-08:00</published><updated>2011-12-01T02:26:27.778-08:00</updated><title type='text'>EL CLON DE BORGES: UN APORTE DE CAMPO RICARDO BURGOS A LA CIENCIA FICCIÓN COLOMBIANA.</title><content type='html'>Por Antonio Mora Vélez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Campo Ricardo Burgos, uno de los nuevos valores de la ciencia-ficción colombiana, acaba de publicar su segunda novela titulada  El clon de Borges (diciembre de 2010, edición de autor). Ya antes había publicado José Antonio Ramírez y un zapato (novela, La Serpiente Emplumada, 2003) y el ensayo de teoría literaria Pintarle los bigotes a la Mona Lisa: Las Ucronías (U. Sergio Arboleda, 2009).  Es autor también de un extenso ensayo sobre La narrativa de ciencia-ficción en Colombia que fue publicado en la colección Literatura y Cultura. Narrativa colombiana del siglo XX (Mincultura, 2000).&lt;br /&gt;Las novelas de Burgos López que comentamos tienen en común hacer literatura con personajes que adolecen de serios trastornos mentales, situación ésta que le permite al autor urdir una trama con base en tales patologías y derivar de ellas una propuesta fantástica o de ciencia-ficción. No le resulta difícil a Burgos López hacerlo puesto que es Sicólogo de profesión y uno de los pocos estudiosos que tiene el país de los géneros literarios fantasía y ciencia-ficción.&lt;br /&gt;En el caso de su primera novela, Juan Antonio Ramírez y un zapato, el personaje se enamora de un zapato y  hace vida marital con él, aberración que lo convierte en un ser excéntrico y que lo conduce a enfrentar a su propia familia, a sus amigos y a la sociedad, en defensa del derecho a hacer vida social y conyugal con semejante objeto. En esta novela de Burgos López el personaje aparenta ser un empleado común y corriente, que se desenvuelve normalmente en una sociedad sin sobresaltos, sin hacerle daño a nadie, y cuya locura es estar enamorado de un objeto insólito que tiene evidentes connotaciones eróticas desde tiempos inmemoriales. No se insinúa siquiera que tal o cual moda, invento o costumbre de la sociedad moderna --y el zapato no lo es-- haya causado la locura de José Antonio. Razón por la cual, en mi opinión, y con el debido respeto y admiración por Campo Ricardo,  su obra "José Antonio Ramírez y un zapato", no pertenece al género de la ciencia-ficción. Es una ingeniosa e inteligente novela sicológica que se vuelve fantasiosa por la dirección sentimental que asume el personaje en su locura y que está encaminada a justificar las relaciones maritales y sexuales no convencionales y a criticar la intolerancia frente a la diferencia, característica de la sociedad colombiana de hoy.&lt;br /&gt;La novela reciente, El clon de Borges, en cambio, sí presenta un argumento típico de la ciencia-ficción: la clonación de un ser humano, ya tratado en muchas obras anteriores, entre las cuales me permito mencionar Un mundo feliz de Aldos Huxley, y Glitza del autor de estas líneas. Pero mientras la economía social es el acicate que mueve a la clonación de los seres humanos en la novela de Huxley y el amor es la razón que inspira la clonación de la joven Glitza, El clon de Borges es, igual que en la primera novela de Burgos, producto de una patología síquica de un tal Miguel Ospino que ha convertido a Borges en un dios y que ha caído, según sus propias palabras “en la Borgeslatría o adoración de Borges a la manera de una divinidad”, idolatría que lo lleva a mantener prisionero en una gran hacienda al clon de Borges para disfrutar de esas obras que Jorge Luis Borges no alcanzó a escribir pero que su clon sí lo hizo, superando las anteriores, vale decir, las escritas por el original. &lt;br /&gt;Pero no es solo ciencia-ficción por el ingrediente científico de la clonación. Esta novela, igual de bien escrita y amena como la anterior de Burgos López,  parte del supuesto que la obra del Borges real pudo haber sido mayor y mejor si no muere, si hubiese podido ser eterno o haber vivido algunos años más. En las palabras del autor: “¿Por qué no salvar del olvido a todos esos poemas, ensayos o cuentos que todavía no habían tenido tiempo suficiente para ser escritos?”. En la novela, el Borges clonado continúa la obra borgiana original y escribe algo que el primero jamás quiso hacer: una novela. Esto es, salva los textos que el Borges original no alcanzó a escribir. Y hace de este modo transficción, pero no con un ser ficticio, de novela, sino con uno real que tiene un lugar merecido en la historia universal de la literatura.&lt;br /&gt; No obstante que la divulgación social de esta obra de continuación no sucede aún en la novela de Burgos–y ese es el gran dilema del idólatra personaje central que la disfruta con su séquito— El clon de Borges es un ejemplo de ucronía, en la medida en que “explora caminos alternativos a los que suele haber establecido la historiografía en un momento dado y acerca de un evento dado de la historia”, para usar las mismas palabras de Burgos López en su obra teórica sobre el tema; y la  ucronía, como él lo reconoce y lo afirma un grande de la literatura contemporánea: Umberto Eco, es una de las variantes de la ciencia-ficción posmoderna.&lt;br /&gt;Aquí conviene precisar que una obra no es de ciencia-ficción solo por el hecho de tener una ciencia actuante dentro de la argumentación y la  trama. En el caso de Burgos López esa ciencia es la sicología y se corre, por lo mismo, el riesgo de considerar todo cuento o novela suya, presente y futuro,  como de ciencia-ficción porque, casi con seguridad, en todos ellos van a estar impregnando el tejido literario sus conocimientos de sicología. En ese error incurre el escritor cubano Oscar Hurtado al considerar que las narraciones de Jorge Luis Borges son de ciencia-ficción porque la filosofía, que es una ciencia,  está presente en todos sus cuentos. Y quienes estimen que es ciencia-ficción la novela Soplo mortal de Isacc Asimov, por la fama del autor y porque se desarrolla en el laboratorio de química de una universidad y el asesinato que en ella se sucede solo pudo ser esclarecido gracias a los conocimientos de esta ciencia que posen los investigadores. &lt;br /&gt;Una obra es de ciencia-ficción si propone una realidad diferente en La Tierra –la de ayer o la de hoy- o en otro mundo y tal realidad es originada o explicada por la acción de una o varias de las ciencias, naturales o humanas,  o por una ciencia inventada por el escritor para justificarla literariamente.  El cambio en el panorama de la sociedad, en el planeta o en el universo o en su comprensión es sustancial para definir el género, no basta la sola aparición de tal o cual ciencia en la argumentación y/o en la acción de los personajes. De hecho hay críticos que consideran que el ingrediente científico real no es necesario para que una obra sea considerada de ciencia-ficción y para quienes la mejor ciencia-ficción se ha escrito en contravía de la lógica del método científico. Dos de ellos, Robert Scholes y Eric Rabkin, en la obra arriba citada, sostienen que los escritores de ciencia-ficción tan solo se sirven de la ciencia “con rigor o sin él, para alcanzar su objetivo fundamental, que es explorar la vida y el espíritu del hombre”.&lt;br /&gt;En la novela El clon de Borges, la clonación del gran escritor latinoamericano está llamada a producir un cambio tal en la sociedad nada más por el hecho anunciado de que los escritores notables no morirían nunca, con lo que conceptos tales de la crítica literaria como la “originalidad” las “influencias” y los  “antecedentes literarios”  deberían ser, al menos, replanteados. Y porque un cambio de esa magnitud tendría una amplia repercusión en el ámbito jurídico ya que la sociedad tendría que definir qué personas podrían ser clonadas y convertidas de ese modo en eternas y cuáles deberían ser condenadas a  permanecer en el limbo de la intrascendencia. Y surgiría una nueva disciplina crítico-literaria: el estudio comparado de las obras del escritor original y de sus diferentes clones. Por ejemplo qué aportó el Borges 2 al Borges 1 y en qué se diferencian el Borges 3 del Borges 2. Sin contar con que habría entonces bibliotecas por autores: La biblioteca García Márquez, la Biblioteca Ray Bradbury,  dada la cantidad de obras que tendrían la misma firma pero de diferentes clones.&lt;br /&gt;Esta obra es, sin duda, un aporte valioso de Campo Ricardo Burgos a la literatura de ciencia-ficción colombiana. Un destacado comentarista y cultor de la ciencia ficción, Dixon Acosta, ha dicho en una reciente reseña de El clon de Borges que con ella Burgos López se perfila como el legítimo sucesor de René Rebetez y Antonio Mora Vélez, a quienes ambos –Dixon y Burgos—nos consideran los reales precursores de este maravilloso género literario en nuestro país. Sobre tal afirmación de Dixon, debo decir que para mí y si René estuviera vivo también lo diría, es un honor ser sucedido por un joven tan talentoso y brillante como Campo Ricardo Burgos, aunque  también he pensado que ese sucesor podría ser Orlando Mejía Rivera, otro culto y talentoso escritor colombiano de ciencia-ficción, autor del magistral cuento El asunto García y de la apasionante novela El enfermo de Abisinia.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, febrero  de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-7794130821057801515?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/7794130821057801515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/12/el-clon-de-borges-un-aporte-de-campo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/7794130821057801515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/7794130821057801515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/12/el-clon-de-borges-un-aporte-de-campo.html' title='EL CLON DE BORGES: UN APORTE DE CAMPO RICARDO BURGOS A LA CIENCIA FICCIÓN COLOMBIANA.'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-1828033038590875538</id><published>2011-11-23T08:10:00.001-08:00</published><updated>2011-11-23T08:23:17.905-08:00</updated><title type='text'>…POR CONVERSAR UN RATO CON MARIELA.</title><content type='html'>Pensando en las noches del amor a flor de piel, frente a la mirada inquisidora de la desconfianza vestida de madre vigilante, pasé varias veces por las puertas de la librería del pueblo que visitaba, llevando conmigo la idea de volverla a ver. Sabía que no era la misma que caminaba las calles de la Montería de los años sesenta y a la que todos los muchachos tenían que admirar y piropear. De su belleza quedaban apenas vestigios en sus ojos y en su sonrisa. Pero tenía el aroma del recuerdo de los primeros amores y en mí persistía el complejo de culpa por no haber podido corresponder, a mis veinticuatro años, a sus aspiraciones de matrimonio.&lt;br /&gt;Le pedí al conductor del vehículo de la universidad que se detuviera para preguntarle a un transeúnte por la librería y por la dueña&lt;br /&gt;--¿Usted pregunta por Mariela Martínez? –me interrogó extrañado el transeúnte a quien le solicité la información. &lt;br /&gt;--Sí, por ella. He buscado la librería que ella tenía aquí enfrente y no la encuentro.&lt;br /&gt;Mi interlocutor me observó intrigado, pensó un instante antes de responderme y yo esperé que me dijera que Mariela había mudado la librería para otro local pero no fue así, como si Dios hubiera determinado que no fuesen esos ojos ni esa sonrisa de mi novia de la secundaria los testigos del encuentro pensado, el hombre  me respondió:  &lt;br /&gt;--Mariela Martínez murió hace dos años, pero la librería aún existe, está aquí a la vuelta.&lt;br /&gt;No les miento si les digo que sentí en ese instante que toda mi epidermis se erizaba como si hubiera visto un fantasma, que se me aceleró el pulso y que no alcancé a articular palabra alguna. Y a mi mente llegó al instante un alud de imágenes con los recuerdos del gozo que me proporcionaban las visitas de novio todas las noches  en su casa: las miradas tiernas, los besos encendidos, las caricias y los bailes a los que asistíamos y en los que no me permitía apretarla porque esas eran concesiones a la lujuria que el diablo pone en nuestra ruta para enturbiarnos la castidad que debe ser –según me decía-- el preámbulo del  matrimonio. Y recordé también las burlas de mi condiscípulo Geminiano quien me decía que Marielita era bien inteligente porque me había regalado la bicicleta en mi cumpleaños para que la llevara en la parrilla todos los días de la casa al trabajo y del trabajo a la casa.&lt;br /&gt;Le dije entonces a mi conductor que hiciera la vuelta a la manzana para llegar al frente de la librería según la dirección que nos suministró el transeúnte. Una vez situados en el lugar preciso me bajé y entré para preguntar por uno de mis libros y la impresión siniestra de hacía apenas unos instantes se convirtió en brisa de playa que nos acaricia el rostro. Delante de mí estaba ella, reproducida en sus facciones de reina de las fiestas tradicionales del Dulce Nombre de Jesús, con sus mismos ojos grandes y negros, la misma sonrisa, sus iguales caderas generosas y su amabilidad y simpatía que le ganaban el corazón de las personas que la trataban.  &lt;br /&gt;--¿En qué le puedo servir? –me preguntó y me reparó de pies a cabeza, como tratando de encontrar mi figura en su memoria.&lt;br /&gt;--Hace algo más de dos años traje aquí unos libros de mi autoría para su venta y me gustaría saber qué pasó con ellos. –le contesté.&lt;br /&gt;--¿Usted es el autor de Glitza?-- me preguntó y no sé porqué supuse que Mariela había vuelto a la vida con la edad de nuestra juventud y que había recordado los viejos tiempos de nuestro noviazgo y la ruptura del mismo por culpa de mi ingreso a la universidad y porque sus amigas no se cansaban de decirle en las fiestas que la novia del bachiller casi nunca era la esposa del profesional. &lt;br /&gt;Olvidando la realidad que me había sido comunicada hacia apenas unos minutos, le pregunté:&lt;br /&gt;--¿Usted es Mariela Martínez?&lt;br /&gt;--No, señor Antonio. Yo soy su hija. Mi mamá murió hace dos años, unos meses después de su última visita a la librería y lo recuerdo porque ella nos recomendó la lectura de su libro y no hizo sino hablarnos de usted, de su origen humilde, de su inteligencia, de sus estudios, de sus dotes de escritor, del libro, en especial del cuento Glitza que a ella le gustó mucho porque era la historia de una separación amorosa…&lt;br /&gt;La sinceridad de esa aclaración me obligó a cubrir mi rostro de tristeza y a repasar palabra por palabra la carta de la ruptura (“Sé que un joven ingeniero te corteja y que a lo mejor te puede ofrecer el matrimonio a corto plazo que yo no puedo darte”)  y a mi mente volvió el final imaginado para el cuento que a ella le había gustado, pero estaba en la realidad de La Tierra y no en la historia de ficción interestelar y de amor de Glitza y le dije sonriente, ya recuperado de la emoción:&lt;br /&gt;--Mariela joven, qué lástima que yo sea muchos años mayor que tú y que esté felizmente casado. De otro modo, como en el cuento Glitza, te propondría que el próximo viaje lo hiciéramos juntos.&lt;br /&gt;La joven rió igual que lo hacía su madre, me miró con el cariño que se le profesa a alguien muy cercano a la familia y me dijo: &lt;br /&gt;--Mi nombre es Rosa Elena, así como ella me dijo que se llamaba la mamá de usted a quien ella le tomó mucho cariño, y también estoy felizmente casada.&lt;br /&gt;Pensé entonces que la literatura y la vida son como dos trenes que viajan por carriles diferentes que se encuentran en la estación del sentimiento, miré sobre el mostrador los tres libros envejecidos que aún quedaban y le dije a Rosa Elena que su mamá era para mí uno de esos recuerdos hermosos de juventud que estarán siempre en mi memoria, que fue una gran mujer, que me había impresionado profundamente la noticia de su muerte justamente porque la recibí cuando esperaba volver a saludarla Y que yo residía en Sincelejo en donde trabajaba en una universidad privada que me había enviado al pueblo en una diligencia y que había querido aprovechar esa visita para charlar con ella. &lt;br /&gt;Finalmente le extendí mi mano para la despedida.&lt;br /&gt;--¿No se lleva los libros? –me preguntó cuando ya me retiraba.&lt;br /&gt;--No –le dije--. Regálalos a quienes les interesen el amor y la ciencia-ficción. La verdad es que yo no vine tanto por ellos como por conversar un rato con Mariela.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio Mora Vélez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, noviembre de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-1828033038590875538?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/1828033038590875538/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/11/por-conversar-un-rato-con-mariela.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1828033038590875538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1828033038590875538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/11/por-conversar-un-rato-con-mariela.html' title='…POR CONVERSAR UN RATO CON MARIELA.'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-3305445153710831234</id><published>2011-11-12T18:41:00.000-08:00</published><updated>2011-11-12T18:44:40.189-08:00</updated><title type='text'>¿QUÉ ES UN CUENTO'</title><content type='html'>Por Antonio Mora Vélez para Natalia Molina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cuento es el encuentro de la memoria con la belleza. La memoria que guarda los recuerdos que son su materia y la belleza de las palabras que lo convierten en  literatura. &lt;br /&gt;Un cuento es la mirada del asombro hacia las cosas y personas de la vida. El cuentista es aquél que se asombra de todas las situaciones y paisajes que los demás miran sin estremecerse.&lt;br /&gt;Un cuento es la realidad vestida con el traje de la fantasía. El cuentista, a diferencia del fotógrafo, fabrica las realidades de su texto poniéndole imaginación a sus percepciones y organizándolas de otra manera en su conciencia.&lt;br /&gt;Un cuento es la emoción detenida en el tiempo. Independientemente del tema que trate, logra despertar en el lector la emoción que tuvo su autor al escribirlo, después de muchos años de haberlo hecho.&lt;br /&gt;Un cuento es la otra verdad, la verdadera, de las situaciones del mundo. El buen cuentista debe convencer al lector que las cosas ocurrieron de ese modo que él las cuenta y que no pudo haber sido mejor de otra manera.&lt;br /&gt;Un cuento es el baile de grado de las palabras. Cuando un cuento entusiasma y convence es porque las palabras bailan alegres unas con otras como si toda la vida se hubieran conocido. &lt;br /&gt;Un cuento es un mensaje de esperanza. Su trama aunque breve debe convencernos que otro mundo es posible y que el amor no es una falsa ilusión del ser humano. &lt;br /&gt;Un cuento es una puerta de entrada al alma humana, en la medida en que desnuda realidades ocultas y saca a flote los sentimientos y pasiones escondidos del hombre.&lt;br /&gt;Un cuento es como un hijo al que hay que amar, cuidar y mejorar todos los días y tratar de entenderlo en cada lectura del mismo modo que lo hacemos con los hijos cada vez que les hablamos.&lt;br /&gt;Un cuento es una ventana por donde fluye hacia el mundo la energía espiritual que el cuentista intermediario recibe desde ese lugar inaccesible en el que residen los ángeles y los sueños.&lt;br /&gt;Un cuento es como un canasto lleno de alegrías e ilusiones que nos alivian la pesadez de la vida. &lt;br /&gt;Un cuento es un acto de creación que prueba que en el hombre habita, como decía Espinoza, una parte del Dios que nos contiene y que se hace escuchar con nuestras palabras.&lt;br /&gt;Escribir cuentos es, pues, un oficio noble, humano y necesario que nos convierte en notarios y cronistas de los momentos memorables del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, noviembre 11 de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-3305445153710831234?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/3305445153710831234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/11/que-es-un-cuento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/3305445153710831234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/3305445153710831234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/11/que-es-un-cuento.html' title='¿QUÉ ES UN CUENTO&apos;'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-2371155674161284747</id><published>2011-10-29T22:03:00.001-07:00</published><updated>2011-10-29T22:04:01.490-07:00</updated><title type='text'>LA VIDA Y EL UNIVERSO.</title><content type='html'>Por Antonio Mora Vélez&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El hombre siempre se ha preguntado por su origen y por el de las grandes realidades que le acompañan. El Universo, La Tierra, La Vida… son algunos de los grandes interrogantes. Y a ellos le han dado repuestas las viejas mitologías, las religiones, la filosofía y las ciencias, cada una desde su perspectiva. Casi se puede afirmar que en gran parte el desarrollo de estas disciplinas de la inteligencia ha estado directamente relacionado con el afán de resolver los citados enigmas.&lt;br /&gt;El Universo es el más estudiado y el menos comprendido de todos estos misterios. Desde las viejas mitologías griegas hasta nuestros días es mucho lo que se ha escrito sobre el tema. Y siempre en la línea de desarrollo del conocimiento señalada por los epistemólogos: del mito a la razón y de ésta a la ciencia: asignándole a la ciencia el papel de criterio rector en la búsqueda de la verdad.&lt;br /&gt;La teoría del “Big Bang” en su etapa actual, divulgada por Stephen Hawking, parece ser la más acertada interpretación del origen del Universo. Según esta teoría toda la materia del universo estuvo inicialmente concentrada en un “huevo cósmico” que explotó y dio origen en su expansión a las estrellas y planetas, a la vida y al hombre. El final sobrevendrá, bien en la etapa final de la expansión en la que el Universo estará “ en un estado de desorden casi completo” y en el cual “todas las estrellas se habrán quemado y los protones y los neutrones se habrán desintegrado probablemente en partículas ligeras y radicación”; o en el “Big Crunh”, después de que todo el universo haya recorrido el camino inverso, es decir, el proceso de contracción, y se fusione nuevamente en el “huevo” original. Dos variantes de esta teoría, debidas al físico ruso Friedman, sostienen que el universo se expande tan rápidamente que la atracción gravitatoria no podrá pararlo, aunque lo frenará un poco, o que se continúa expandiendo a una velocidad tal que impedirá al colapso gravitatorio.&lt;br /&gt;Stephen Hawking sostiene que el origen de la vida y del hombre sólo son posibles en la dirección de la flecha termodinámica, que es la dirección del tiempo en la que el desorden y la entropía aumentan y que se sucede en el proceso de expansión del universo en el que estamos actualmente. Afirma que en toda la etapa de contracción del universo no habrá posibilidad de que exista de nuevo la vida y el pensamiento. De suceder tal cosa – dice Hawkings- los hijos serían anteriores a los padres y un vaso estaría primero roto en el piso que completo y lleno de vino sobre la mesa (1). El tiempo, en este fantasioso evento, transcurriría hacia atrás, lo cual resulta ilógico para la razón, pero benéfico para la ciencia ficción, que ha utilizado tal recurso en varias oportunidades (2).&lt;br /&gt;Pero ocurre que Empédocles, filósofo griego del siglo V a.n.e., expuso una hipótesis cosmogónica similar a la del “Big Bang” y en ella sostuvo que la vida era también posible en la fase contractiva. Sostuvo que el universo se originó en un punto de materia indiferenciada denominado “Sphairos”, en el cual los cuatro elementos (agua, tierra, fuego y aire) se encuentran fusionados. Por la acción del “odio” tales elementos empezaron a separarse, y luego a combinarse en virtud del “amor”, para dar origen a los cuerpos y al mundo. En esta fase, no obstante las uniones particulares, prima el odio, el cual logra conducir al cosmos hasta un estadio de total separación de los cuatro elementos (“Acosmia”) en donde no es posible la existencia de los cuerpos. En este estadio el proceso se invierte, gracias a la acción del “amor”, hasta retornar al “divino Sphairos”, pasando por otro momento intermedio de equilibrio y lucha de las dos fuerzas en donde nuevamente tienen lugar el mundo y la vida (3).&lt;br /&gt;Sobre el particular de las grandes similitudes entre las dos teorías: la aún mítica de Empédocles y la científica del “Big Bang” me ocupé en un breve comentario anterior publicado en “El Universal” Dominical de Cartagena (octubre 14/90). En dicho comentario resalté las siguientes y asombrosas semejanzas: 1) El origen fusionado del cosmos (Sphairos”, “Big Bang”) y el retorno a una fusión final (“Sphairos” y “Bing Crunch”); 2) Los procesos de unión y separación de elementos para formar los cuerpos; 3) La vida como fase intermedia entre el origen fusionado y el fin disperso del universo; 4) La característica señalada de total dispersión de la materia en la “Acosmia” de Empédocles y el límite máximo expansivo de Friedman y Hawkings; 5) La teoría del equilibrio y lucha de las dos fuerzas que permite en Empédocles la formación de los cuerpos al combinarse los cuatro elementos (fuego, aire, tierra y agua) entre sí y en la ciencia moderna el torbellino generador de las galaxias.&lt;br /&gt;Por lo anterior escribí que Empédocles bien podía tener la razón frente a Hawkings al afirmar que la vida era también posible en la etapa contractiva del universo; no obstante la tesis ya señalada de que la vida es generadora permanente de entropía, y la paradoja del tiempo en sentido inverso arriba descrita. Y la razón que tenía para tal afirmación era muy sencilla: Que resultaba insostenible que Empédocles y Hawkings coincidieran en todo menos en lo referente al origen de la vida en la fase contractiva.&lt;br /&gt;Para avalar tal fe en el autor de “Las Purificaciones” agregué entonces que no se podía olvidar que fue discípulo de Pitágoras y que, según Heraclidas, murió arrebatado por un carro de fuego que era conducido por seres que hablaban con “voces sobrehumanas”; y que fue expulsado de la Liga Pitagórica por haber divulgado los conocimientos esotéricos en sus poemas. Ni tampoco que su maestro, el sabio de Samos, estudió en Egipto, país fundado por descendientes de los atlantes y cuna de la Gran Pirámide: “que debió ser un libro de piedra y testimonio de los conocimientos técnicos llegados del cielo”. En síntesis, que la explicación mítica del origen del universo propuesta por Empédocles no era tal sino ciencia pura heredada de algún tipo de conocimiento anterior, bien guardado por los sabios de la época y aprendido en las escuelas de iniciados del Oriente Asiático y el norte de África (4).&lt;br /&gt;Pero ahora se me ocurren otras reflexiones en torno al tema. Desde la perspectiva de escritor de Ciencia Ficción y aficionado a la cosmología, estimo que los defensores de la hipótesis de la expansión infinita no tienen razón ni mucho menos los sostenedores de la llamada “muerte térmica” del universo. En esto coinciden Hawking y Empédocles. El universo se contraerá y en la fase de casi desorden absoluto producida por la entropía ocurrirá un equilibrio temporal de miles de millones de años que será roto por la acción de la fuerza gravitatoria de la materia en estado cuántico y del espacio en el que se sucedió la “gran explosión”, que debió ser, como lo afirman Friedman y Hawking, una “singularidad” en el tiempo real, suficiente para frenar la expansión e invertir la dirección del proceso. El equilibrio, como todo equilibrio, es temporal; el movimiento, la transformación, son eternos; así lo afirman Heráclito, la Dialéctica y la moderna Teoría del Caos. De modo que la fuerza del “amor” de Empédocles (la gravitación, según la ciencia) no dejará de actuar y tarde o temprano pondrá a andar de nuevo el reloj cósmico en sentido contrario.&lt;br /&gt;El relación con la hipótesis de la vida en la etapa de contracción del universo, cabe señalar, con la ciencia ficción, que no sería igual a la nuestra porque ocurriría en un universo que en lugar de disipar, concentraría energía, aunque es perfectamente posible que en alguna regiones haga disipación y que en esta quepan otra vez la vida y la razón humana, del mismo modo que la línea expansiva generada por la explosión original del universo no se contradice con la concentración de materias en esas zonas de cosmos en donde, gracias a ello se han formado las galaxias. Así lo afirma Empédocles. Para él, en está fase que va de la “ Acosmia” al “Sphairos”, la fuerza del “amor” une nuevamente las partículas para formar los cuerpos, en abierta lucha con el “odio”, que tiende a separarlas.&lt;br /&gt;En este ultimo evento (menos del agrado de la CF) y en relación con los seres inteligentes, si los hubiere, las cosas ocurrirían de un modo normal; del mismo modo que al hipotético navegante del espacio que ve transcurrir el tiempo del viaje como si estuviera en la tierra, y a su regreso constata que han pasado muchos años mas de los vividos por él en el interior de la nave. El habitante de ese Cosmos contractivo sabrá que está en él porque no verá el corrimiento del espectro hacia el rojo, como nuestros científicos, sino hacia la banda azul. En lo demás probablemente sea similar a nosotros.&lt;br /&gt;Debo añadir finalmente que creo, como lo sostiene Umberto eco, que la Ciencia igual que la Ciencia Ficción apuesta en cada descubrimiento o creación, a la conjetura y que ésta es filosofía e imaginación (5). Muchas de las opiniones de Hawking en su magistral obra son eso, conjeturas científicas, y no por ello, menos importantes, de allí que comparta su criterio de la necesaria vinculación de la filosofía con la ciencia en la gran tarea de descifrar el origen y fin del universo. En este artículo he querido ser consecuente con tal posición y resaltar la importancia de Empédocles como pensador y sostener que el pensamiento de las civilizaciones antiguas tiene más de un nexo con la ciencia moderna, y que en temas como el que nos ocupa, debe ser tenido en cuenta como referente metodológico al momento de pensar las alternativas o conjeturas elaboradas para interpretar los enigmas del universo.&lt;br /&gt;___________________&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-2371155674161284747?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/2371155674161284747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/10/la-vida-y-el-universo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/2371155674161284747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/2371155674161284747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/10/la-vida-y-el-universo.html' title='LA VIDA Y EL UNIVERSO.'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-3665729631650032565</id><published>2011-07-10T08:00:00.001-07:00</published><updated>2011-07-10T08:00:32.880-07:00</updated><title type='text'>A FACUNDO CABRAL  IN MEMORIAM</title><content type='html'>Que no pida perdón, Facundo, la mano que te ultimó porque no lastimó solo tu cuerpo sino el de América. Quien asesina al cantor,  quien pretende con su odio callar la vida,  no merece el perdón sino el castigo. Y Tú, Facundo, fuiste río, árbol, pájaro, cantándole a la brisa, a la luz y al agua que nos nutre y que nos lava. Tu voz era la voz de la cordillera diciéndole al mundo que el amor era posible. Tus sueños tenían el aroma tempranero del café,  la blancura y la dulzura del azúcar, la acariciante espuma de la leche al pie de la vaca. Quien pretendió callar la vida con tu muerte olvidó que tus  canciones eternas  las cantan los jóvenes de ayer y los de hoy y las cantarán los de mañana. Que tus hermosos pensamientos seguirán vivos, sembrados en la tierra fértil de América y en el corazón de sus hombres.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-3665729631650032565?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/3665729631650032565/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/07/facundo-cabral-in-memoriam.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/3665729631650032565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/3665729631650032565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/07/facundo-cabral-in-memoriam.html' title='A FACUNDO CABRAL  IN MEMORIAM'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-5780551737508654566</id><published>2011-06-29T15:22:00.000-07:00</published><updated>2011-06-29T15:24:17.323-07:00</updated><title type='text'>UNA SUAVE CARICIA DESPUÉS DEL ESTRUENDO</title><content type='html'>La refrescante magia&lt;br /&gt;de tu música&lt;br /&gt;y los mil arpegios de tu sueño&lt;br /&gt;llegan a mí, alegremente,&lt;br /&gt;cabalgando corcheas y semifusas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en el refugio,&lt;br /&gt;temeroso aún del ruido y del llanto&lt;br /&gt;y tus notas son como arrullo de mar&lt;br /&gt;y aves canoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que extraña placidez la de tu piano!&lt;br /&gt;¡Cuánta tersura en cada arpegio!&lt;br /&gt;¡Que maravilloso sortilegio el de tus dedos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo no pensar en la vida si tu música&lt;br /&gt;se mete por entre las ventanas,&lt;br /&gt;y nos hace sentir que aún amamos,&lt;br /&gt;muy a pesar del temor de soledad y  muerte&lt;br /&gt;que nos invade después de cada estruendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sincelejo, septiembre de 2003&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-5780551737508654566?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/5780551737508654566/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/06/una-suave-caricia-despues-del-estruendo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5780551737508654566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5780551737508654566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/06/una-suave-caricia-despues-del-estruendo.html' title='UNA SUAVE CARICIA DESPUÉS DEL ESTRUENDO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-6868323543096201718</id><published>2011-06-18T05:48:00.001-07:00</published><updated>2011-06-18T07:10:40.531-07:00</updated><title type='text'>A MIS HIJOS</title><content type='html'>Estoy iniciando el camino de los últimos días&lt;br /&gt; y pienso que todavía estoy a tiempo&lt;br /&gt;de decirles estas cosas.&lt;br /&gt;Decirles que, a pesar de mis errores como padre, &lt;br /&gt;cargo que desempeñé sin experiencia, los amo&lt;br /&gt;profundamente y que pensé siempre en dejarles&lt;br /&gt;el fruto de mi trabajo honesto y un sendero,&lt;br /&gt;el mejor de los senderos posible.&lt;br /&gt;Que aplacé varias veces la cita con la muerte&lt;br /&gt;para no perderme de las sonrisas de mis nietos.&lt;br /&gt;Que he sido feliz con vuestra madre,&lt;br /&gt;que ha sido como un ángel. &lt;br /&gt;Que me siento realizado con mis escritos y poemas&lt;br /&gt;y por haber regado, al menos, inquietudes a mi paso.&lt;br /&gt;Y porque ustedes tres son lo que yo hubiera&lt;br /&gt;querido ser: músico, científico o periodista.&lt;br /&gt;Que también me hubiera gustado ser bailarín,&lt;br /&gt;cantante, Pelotero de los Dodgers, filósofo &lt;br /&gt;o locutor de Radio Nederland.&lt;br /&gt;Que no he sido ambicioso, que me he conformado&lt;br /&gt;con tener lo necesario para vivir modestamente.&lt;br /&gt;Que durante mis primeros años anidó en mi alma&lt;br /&gt;la tristeza.   &lt;br /&gt;Que para mí es más importante una flor&lt;br /&gt;que una pistola.&lt;br /&gt;Que miré sin que lo supieran, los programas de&lt;br /&gt;televisión que a ustedes les gustaban &lt;br /&gt;para saber qué había en sus corazones.&lt;br /&gt;Que alguna vez intenté tomarme el cielo por asalto,&lt;br /&gt;que fracasé y  que terminé de cantor de fantasías.&lt;br /&gt;Que jamás me he gastado un peso ajeno.&lt;br /&gt;Que soy un enamorado de la vida y que detesto&lt;br /&gt; y temo a los heraldos de la muerte.&lt;br /&gt;Que lloro con las escenas que exaltan las virtudes&lt;br /&gt;que definen al hombre.&lt;br /&gt;Que me sacan de casillas las injusticias y las mentiras&lt;br /&gt;del poder.&lt;br /&gt;Que no me gustan las colas de las oficinas&lt;br /&gt;así en ellas haya colas como la de Jennifer López.&lt;br /&gt;Que desconfío de los candidatos con asesor de imagen. &lt;br /&gt;Que prefiero un desfile de gaviotas&lt;br /&gt;a una marcha triunfal de fusileros.&lt;br /&gt;Que me gusta la policía... de las películas.&lt;br /&gt;Que no cambio el rumor de las olas del mar por otra cosa.&lt;br /&gt;Que he sido un hombre bueno en la medida de lo posible.&lt;br /&gt;Que me gustan el porro, el cha-cha-chá y el bolero.&lt;br /&gt;Que no asistiría a encuentros de rugby o de kik boxing.&lt;br /&gt;Que le tengo pavor a las obligaciones bancarias.&lt;br /&gt;Que soy un soñador empedernido, alguien que cree &lt;br /&gt;en un futuro mejor  a pesar de todo lo peor ya conocido.&lt;br /&gt;Que me aterra la violencia de que ha sido y es capaz&lt;br /&gt;la sinrazón humana.&lt;br /&gt;Que me revuelven el estómago el terrorismo, el dogmatismo&lt;br /&gt;y el autoritarismo &lt;br /&gt;Que me avergüenza la virgen de los sicarios.&lt;br /&gt;Que no creo en la resurrección de la carne&lt;br /&gt;sino en la del espíritu.&lt;br /&gt;Y que siento que más allá de las galaxias&lt;br /&gt;que me inspiran o en una isla de estrellas &lt;br /&gt;de mi alcoba, hay un ser inescrutable que me ama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio Mora Vélez (Colombia)&lt;br /&gt;Sincelejo, julio de 2008. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;€&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-6868323543096201718?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/6868323543096201718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/06/mis-hijos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6868323543096201718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6868323543096201718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/06/mis-hijos.html' title='A MIS HIJOS'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-1467408785088196213</id><published>2011-06-02T14:40:00.000-07:00</published><updated>2011-06-02T14:41:22.395-07:00</updated><title type='text'>DESENGAñO</title><content type='html'>Todo el futuro pensado de alegrías&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;zozobra gota a gota&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por la mezquindad de los heraldos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que ayer creí capaces&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de manejas las esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las gaviotas se resisten a creer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en las imágenes de las olas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pudo más el lado oscuro del hombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;su soberbia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la insensatez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la falta de grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el barco se hunde poco a poco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en las aguas procelosas de la duda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mientras los capitanes del naufragio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sacan a flote su pequeñez y su perfidia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-1467408785088196213?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/1467408785088196213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/06/desengano.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1467408785088196213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1467408785088196213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/06/desengano.html' title='DESENGAñO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-7342013892071359452</id><published>2011-05-29T17:42:00.000-07:00</published><updated>2011-05-29T18:01:45.106-07:00</updated><title type='text'>MIRÁNDOME EN EL ESPEJO</title><content type='html'>Oí decir que habían condenado al dictador vecino&lt;br /&gt;y que éste sonrió y saludó con su brazo en alto&lt;br /&gt;al pueblo que lo despidió con vítores.&lt;br /&gt;Oí decir que sus ministros lloraron  patrióticamente&lt;br /&gt;y que sus gestores –de adentro y de afuera—&lt;br /&gt;lo sintieron mucho pero que, en aras de la democracia,&lt;br /&gt;cambiaron de opinión sobre sus yerros.&lt;br /&gt;Ahora veo el espejo espejito que me adivina el futuro&lt;br /&gt;y me muestra el rostro de un japonés encarcelado,&lt;br /&gt;a mis ministros llorando patrióticamente,&lt;br /&gt;al pueblo despidiéndome y reemplazándome por otro&lt;br /&gt;y a mis gestores –de adentro y de afuera-- &lt;br /&gt;lavándose las manos, como Pilatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, abril de 2009.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-7342013892071359452?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/7342013892071359452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/05/mirandome-en-el-espejo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/7342013892071359452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/7342013892071359452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/05/mirandome-en-el-espejo.html' title='MIRÁNDOME EN EL ESPEJO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-8115739459674222114</id><published>2011-05-26T10:00:00.000-07:00</published><updated>2011-05-26T10:01:42.111-07:00</updated><title type='text'>ANA MARÍA, ADIÓS.</title><content type='html'>Tus ojos se perdieron en el abismo de la muerte después de la alegría.&lt;br /&gt;Todas las ideas que se fijaron en tu estampa se fueron tras tu huída.&lt;br /&gt;Todo el activo de tus sueños se perdió en esa noche de tristeza desbordada.&lt;br /&gt;Morirte era lo que menos esperaban los enamorados de tu suerte,&lt;br /&gt;y al acabar con tus latidos, acabaste con los latidos de las vidas&lt;br /&gt;que aguardaban el generoso calor de tu amplio nicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, mayo 26 de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-8115739459674222114?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/8115739459674222114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/05/ana-maria-adios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8115739459674222114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8115739459674222114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/05/ana-maria-adios.html' title='ANA MARÍA, ADIÓS.'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-1019560574375376753</id><published>2011-05-04T10:34:00.001-07:00</published><updated>2011-05-04T10:35:11.242-07:00</updated><title type='text'>LOS CADÁVERES DEL RÍO</title><content type='html'>Yo vi pasar muchos cadáveres por el río.&lt;br /&gt;Los vi como ver pasar las tarullas&lt;br /&gt;o los grandes buques río arriba&lt;br /&gt;que viajaban con su música de orquestas&lt;br /&gt;y sus señoras encopetadas.&lt;br /&gt;Eran parte de un paisaje siniestro&lt;br /&gt;que restregaba día a día, en mis pupilas de niño,&lt;br /&gt;la crueldad de la vida.&lt;br /&gt;Yo iba al río a bañarme o a recoger el agua&lt;br /&gt;para llenar la tinaja de mi madre.&lt;br /&gt;Y ella le echaba alumbre al agua&lt;br /&gt;para quitarle los colores de la muerte.&lt;br /&gt;Y me decía que los cadáveres del río&lt;br /&gt;habían tenido vida en otra parte&lt;br /&gt;y que sus deudos no habían tenido dinero&lt;br /&gt;para comprar la sepultura.&lt;br /&gt;Pero yo escuché muchas veces al gamonal&lt;br /&gt;–en las parrandas de Abel Antonio—&lt;br /&gt;decir que así tenía que ser,&lt;br /&gt;que había que defender al presidente,&lt;br /&gt;y que, además, el paso del hedor&lt;br /&gt;por frente a la albarrada&lt;br /&gt;era cosa de pocos metros y minutos.&lt;br /&gt;Después crecí. Y no volví a ver ese río.&lt;br /&gt;Ni muertos viajando por sus aguas.&lt;br /&gt;Ahora los veo en las páginas y en las calles.&lt;br /&gt;Y escucho a los voceros decir&lt;br /&gt;que se trata de un error, o de un falso positivo&lt;br /&gt;o de un ajuste de cuentas, o de un terrorista abatido.&lt;br /&gt;El río que ahora contemplo&lt;br /&gt;ya no es de agua sino de sangre.&lt;br /&gt;Un río sin cauce que surca&lt;br /&gt;toda la epidermis de la patria.&lt;br /&gt;Y no sé qué clase de alumbre echarle&lt;br /&gt;para quitarle ese color a muerte&lt;br /&gt;que mi madre me ocultaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-1019560574375376753?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/1019560574375376753/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/05/los-cadaveres-del-rio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1019560574375376753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1019560574375376753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/05/los-cadaveres-del-rio.html' title='LOS CADÁVERES DEL RÍO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-857920695425372298</id><published>2011-02-13T07:20:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T07:24:18.095-08:00</updated><title type='text'>EL CAMINANTE HA MUERTO</title><content type='html'>El caminante ha muerto. Detrás de sus huellas &lt;br /&gt;hay un centenar de valles irrigados&lt;br /&gt;con su mensaje de palabrero zenú.&lt;br /&gt;Era su estirpe la del guerrero que cree más&lt;br /&gt;en el fuego, en el filo y en la contundencia&lt;br /&gt;del verbo iluminado. &lt;br /&gt;La del cantor que decidió contagiar&lt;br /&gt;el paisaje de alegría con sus cantos&lt;br /&gt;y decirles a las golondrinas y a los camajones&lt;br /&gt;que no todos los hombres se miden&lt;br /&gt;en la vara de los sueños. &lt;br /&gt;El caminante ha muerto. Y con su muerte&lt;br /&gt;se recienten las cuitas de las ceibas&lt;br /&gt;milenarias y de los bocachicos rebeldes&lt;br /&gt;que luchan en silencio contra la tempestad&lt;br /&gt;de las palmeras salvajes.&lt;br /&gt;El caminante ha muerto y con él muere&lt;br /&gt;el porro del hermano&lt;br /&gt;y la risa antídoto de la mala ventura.&lt;br /&gt;Y por él están llenos de flores negras&lt;br /&gt;los montes y veredas,&lt;br /&gt;el río de sus padres ancestrales corre&lt;br /&gt;con la velocidad de la tristeza&lt;br /&gt;y un espasmo sacude la epidermis del valle&lt;br /&gt;de Melxión, como si la tierra toda con sus hijos&lt;br /&gt;sintieran su partida y reclamaran su querencia.&lt;br /&gt;El caminante ha muerto porque&lt;br /&gt;después de recorrer tantos caminos&lt;br /&gt;con sus cuentos&lt;br /&gt;y de sembrar tantas semillas de verdad &lt;br /&gt;con sus voces, &lt;br /&gt;decidió abonar con su cuerpo y con su luz&lt;br /&gt;la tierra que hoy lo llora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, febrero de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-857920695425372298?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/857920695425372298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/02/el-caminante-ha-muerto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/857920695425372298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/857920695425372298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/02/el-caminante-ha-muerto.html' title='EL CAMINANTE HA MUERTO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-1180052241691771699</id><published>2011-02-06T15:15:00.000-08:00</published><updated>2011-02-06T15:16:56.205-08:00</updated><title type='text'>PADRE NUESTRO</title><content type='html'>Padre nuestro que estás en el trono,&lt;br /&gt;santificada sea tu inteligencia,&lt;br /&gt;venga a nosotros tu reino&lt;br /&gt;así se lleve el ganado, las rozas&lt;br /&gt;y hasta el mismo cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hágase tu voluntad sin frenos,&lt;br /&gt;tanto en los ubérrimos valles&lt;br /&gt;que te adoran como en los ajenos.&lt;br /&gt;Quítale a los plebeyos la sal y el pan&lt;br /&gt;y los dinares para libar el vino&lt;br /&gt;y perdónanos por no haberte&lt;br /&gt;comprendido cuando en verdad&lt;br /&gt; –según los escribanos palatinos—&lt;br /&gt;eres el mesías sencillo, de alpargata,&lt;br /&gt;que Dios y la comarca han escogido. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No nos dejes caer en la tentación&lt;br /&gt;igualitaria, aparta de nosotros,&lt;br /&gt;vade retro, las ideas justicieras &lt;br /&gt;y las actitudes libertarias.&lt;br /&gt;Regálanos –a cambio—&lt;br /&gt;la palabra que arde&lt;br /&gt;en la montaña regia que te abriga&lt;br /&gt;y que tú, generoso salvador,&lt;br /&gt;haces rodar de villa en villa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente Gran Señor:&lt;br /&gt;danos de beber la ambrosía&lt;br /&gt;de tus redomas para sedarnos&lt;br /&gt;frente a las imágenes&lt;br /&gt;que no pueden detener&lt;br /&gt;tus cancerberos.&lt;br /&gt;Aprovecha los claros del bosque&lt;br /&gt;para que nos llegue la luz&lt;br /&gt; --tu luz-- todos los días.&lt;br /&gt;Ayúdanos a perdonar los yerros&lt;br /&gt;de los bufones que baten palmas&lt;br /&gt;a tu gloria.&lt;br /&gt;Y líbranos, amoroso rey, &lt;br /&gt;de los mosqueteros siniestros,&lt;br /&gt;de los cortesanos rebeldes&lt;br /&gt;y de los condotieros..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, febrero de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-1180052241691771699?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/1180052241691771699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/02/padre-nuestro.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1180052241691771699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1180052241691771699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/02/padre-nuestro.html' title='PADRE NUESTRO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-6093617010735270839</id><published>2011-01-28T11:27:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T11:29:12.008-08:00</updated><title type='text'>AHORA</title><content type='html'>Ahora que el aire y el mar son ajenos,&lt;br /&gt;que no se pueden mirar las flores&lt;br /&gt;de los mangles ni grabar el vuelo&lt;br /&gt;de los alcatraces.&lt;br /&gt;Ahora que las palmas han modificado&lt;br /&gt;el paisaje de las parcelas solitarias.&lt;br /&gt;Ahora cuando las palabras&lt;br /&gt;tratan de ocultar la ruta de la sangre&lt;br /&gt;y la luz de los corazones&lt;br /&gt;es acribillada por el fuego. &lt;br /&gt;Ahora que la vida es un derecho extraño &lt;br /&gt;y la muerte es la principal&lt;br /&gt;actriz de esta tragedia.&lt;br /&gt;Ahora que los personajes del segundo acto&lt;br /&gt;nos hacen sentir espectadores&lt;br /&gt;de otro drama.&lt;br /&gt;Ahora que la oscuridad y la luz&lt;br /&gt;son las dos caras pensantes del cuerpo&lt;br /&gt;enfermo que amamos y pisamos.&lt;br /&gt;Ahora, frente al olvido dirigido&lt;br /&gt;que trata de ocultarnos&lt;br /&gt;las argucias palaciegas del monarca&lt;br /&gt;y los floretes de sus mosqueteros…&lt;br /&gt;Ahora, en este refugio de libros&lt;br /&gt;y de discos que me alimentan&lt;br /&gt;y me sustentan la esperanza, &lt;br /&gt;tengo la desagradable sensación&lt;br /&gt;de no estar en mi tierra y en mi cielo,&lt;br /&gt;sino en un inmenso estercolero,&lt;br /&gt;asfixiándome, &lt;br /&gt;calculando cada pisada,&lt;br /&gt;evitando la sorpresa de las ratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, enero de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-6093617010735270839?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/6093617010735270839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/01/ahora.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6093617010735270839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6093617010735270839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/01/ahora.html' title='AHORA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-1940174540997767053</id><published>2011-01-09T07:28:00.000-08:00</published><updated>2011-01-09T07:30:07.130-08:00</updated><title type='text'>¿CÓMO HACER?</title><content type='html'>¿Cómo hacer para olvidarlos&lt;br /&gt;Si están allí, caminando tras la historia&lt;br /&gt;Siendo ellos lo que son, con sus heraldos&lt;br /&gt;Y yo lo que soy en esta noria?&lt;br /&gt;¿Cómo hacer para no verlos&lt;br /&gt;Si están en el mundo que yo habito&lt;br /&gt;Y alzan la voz y proponen y disponen&lt;br /&gt;Mientras yo –bardo inmóvil—&lt;br /&gt;Contemplo las fosas del desorden&lt;br /&gt;Ahogando nuestro grito?&lt;br /&gt;¿Cómo hacer para negarlos&lt;br /&gt;Si el sonido de la cuerda que pulsan&lt;br /&gt;Está cerca a la frecuencia  de mis cantos?&lt;br /&gt;¿Cómo hacer para no darles la palabra &lt;br /&gt;Si la palabra no es de nadie&lt;br /&gt;Su residencia es el aire&lt;br /&gt;Y jamás podrá ser almacenada?&lt;br /&gt;¿Y cómo hacer para que el llanto&lt;br /&gt;No borre los recuerdos &lt;br /&gt;Que reverberan inciertos&lt;br /&gt;Y con algunos desencantos&lt;br /&gt;en el matraz de mis ilusiones aplazadas…?&lt;br /&gt;………&lt;br /&gt;Como nada o poco puedo hacer&lt;br /&gt;Para  que el agua corra y abra el surco&lt;br /&gt;De la tierra buena y fértil de mañana&lt;br /&gt;Acompaño la intrepidez de las gotas&lt;br /&gt;Con mis versos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio Mora Vélez&lt;br /&gt;Montería, enero de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-1940174540997767053?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/1940174540997767053/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/01/como-hacer.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1940174540997767053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1940174540997767053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/01/como-hacer.html' title='¿CÓMO HACER?'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-1240290208153321843</id><published>2011-01-06T16:27:00.000-08:00</published><updated>2011-01-06T16:31:26.239-08:00</updated><title type='text'>LAS LÁGRIMAS</title><content type='html'>Deja que las lágrimas&lt;br /&gt;desciendan de tus ojos&lt;br /&gt;porque podrás ver la ternura&lt;br /&gt;que hay en otros&lt;br /&gt;Deja que las lágrimas&lt;br /&gt;humedezcan tus mejillas&lt;br /&gt;porque sentirás  como si el alma&lt;br /&gt;se bañara en agua fresca y pura&lt;br /&gt;Deja que las lágrimas&lt;br /&gt;adornen los momentos&lt;br /&gt;de la dicha&lt;br /&gt;para que la dicha sea eterna&lt;br /&gt;y esas lágrimas te la recuerden&lt;br /&gt;siempre&lt;br /&gt;Deja que las lágrimas&lt;br /&gt;maticen el dolor&lt;br /&gt;de los momentos tristes&lt;br /&gt;para que la tristeza&lt;br /&gt;no te devore desde dentro&lt;br /&gt;y puedas seguir disfrutando &lt;br /&gt;de la vida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lágrimas&lt;br /&gt;alternan la amistad&lt;br /&gt;de la alegría y de la tristeza&lt;br /&gt;y son tan buenas&lt;br /&gt;para el Hombre&lt;br /&gt;como el agua de los&lt;br /&gt;manantiales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;enero de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-1240290208153321843?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/1240290208153321843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/01/las-lagrimas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1240290208153321843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1240290208153321843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2011/01/las-lagrimas.html' title='LAS LÁGRIMAS'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-963884372293748957</id><published>2010-12-31T07:38:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T14:21:10.306-08:00</updated><title type='text'>EL BURRO Y EL PORRO</title><content type='html'>El burro bailaba salsa él solo&lt;br /&gt;Y no atinaba un pase de boogalú&lt;br /&gt;Fúmate un porro le dijo un ñero&lt;br /&gt;Salta a la pista como eres tú&lt;br /&gt;Mueve las piernas con desespero&lt;br /&gt;Azota con ritmo cada baldosa&lt;br /&gt;Mueve los hombros&lt;br /&gt;Agita los brazos&lt;br /&gt;Como si estuvieras&lt;br /&gt;Con una diosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje del porro que te fumaste&lt;br /&gt;Te sirve también en el reggaetón&lt;br /&gt;Estampa tu pelvis en tu pareja&lt;br /&gt;Abrásala fuerte&lt;br /&gt;Esa es tu vieja&lt;br /&gt;Mueve las nalgas hacia adelante&lt;br /&gt;Y restriégale el sexo&lt;br /&gt;Contra un rincón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no bailes Porro&lt;br /&gt;Con porro&lt;br /&gt;Porque quedas burro en exposición&lt;br /&gt;Pierdes el ritmo&lt;br /&gt;Pierdes la gracia&lt;br /&gt;Y en el ruedo pierdes&lt;br /&gt;También la ruta que la hembra&lt;br /&gt;Te señala con su faldón&lt;br /&gt;O te quedas solo&lt;br /&gt;Como rey de burlas&lt;br /&gt;O te ganas una gaznatada&lt;br /&gt;Por tu apretón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vente a Pelayo burro salsero&lt;br /&gt;Para que aprendas Porro&lt;br /&gt;Con una pareja y en un redondel&lt;br /&gt;Sin más estímulos que sus caderas&lt;br /&gt;Y sus ojos insinuantes de color miel&lt;br /&gt;Vente a Pelayo burro salsero&lt;br /&gt;Disfruta el humo&lt;br /&gt;De esa gran noche&lt;br /&gt;Es otro aroma que tiene historia&lt;br /&gt;Una historia nuestra que habla español&lt;br /&gt;Que Huele a tabaco, a esperma y ron&lt;br /&gt;Que huele a fandango&lt;br /&gt;A sudor y almizcle&lt;br /&gt;Que huele a mujeres de mi región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, diciembre de 2010.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-963884372293748957?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/963884372293748957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/el-burro-y-el-porro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/963884372293748957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/963884372293748957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/el-burro-y-el-porro.html' title='EL BURRO Y EL PORRO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-8769579997584076382</id><published>2010-12-29T04:53:00.000-08:00</published><updated>2010-12-29T04:54:58.196-08:00</updated><title type='text'>MIRÁNDOME EN EL ESPEJO</title><content type='html'>Oí decir que habían condenado al dictador vecino&lt;br /&gt;y que éste sonrió y saludó con su brazo en alto&lt;br /&gt;al pueblo que lo despidió con vítores.&lt;br /&gt;Oí decir que sus ministros lloraron  patrióticamente&lt;br /&gt;y que sus gestores –de adentro y de afuera—&lt;br /&gt;lo sintieron mucho pero que, en aras de la democracia,&lt;br /&gt;cambiaron de opinión sobre sus muertos.&lt;br /&gt;Ahora veo el espejo espejito que me adivina el futuro&lt;br /&gt;y me muestra el rostro de un japonés encarcelado,&lt;br /&gt;a mis ministros llorando patrióticamente,&lt;br /&gt;al pueblo despidiéndome y reemplazándome por otro&lt;br /&gt;y a mis gestores –de adentro y de afuera-- &lt;br /&gt;lavándose las manos, como Pilatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, abril de 2009.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-8769579997584076382?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/8769579997584076382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/mirandome-en-el-espejo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8769579997584076382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8769579997584076382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/mirandome-en-el-espejo.html' title='MIRÁNDOME EN EL ESPEJO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-2298292980327067406</id><published>2010-12-20T06:37:00.000-08:00</published><updated>2010-12-20T06:40:07.705-08:00</updated><title type='text'>CORTADA A PEDAZOS, PARA QUE APRENDAS</title><content type='html'>El jefe paramilitar llegó a mi casa finca con el firme propósito de hacerme entrar en razón. Los vecinos de la vereda se habían quejado ante el alcalde y ante el comandante del batallón por el volumen de mi equipo de sonidos durante las fiestas semanales que yo hacía y a las que invitaba a mis amigos poetas, artistas y literatos. Alegaban ante las autoridades que no eran fiestas sino orgías en las que no faltaban las putas que se prestaban al juego de la botella  y en las que todos y todas terminábamos en pelotas.  Y yo decía ante esas autoridades que las amigas que asistían a mis fiestas no eran putas sino escritoras y bailarinas del Ballet Folclórico que nos hacían la noche agradable con su compañía y que  no se encueraban sino que bailaban con nosotros el porro, la danza típica de la provincia, que deja descubiertas las piernas y la intimidad vestida de la bailadora, con sus giros alegres y el concurso coqueto de las polleras.&lt;br /&gt;Pero el señor comandante del grupo paramilitar llegó decidido a no dejarse mangonear por mí. “A mí no me vas a mamar gallo con el cuento del libre desarrollo de la personalidad y con el derecho que tienes sobre el espacio de tu casa y de tus tierras”, me dijo al enterarme del motivo de su visita. &lt;br /&gt;--Yo no soy el alcalde pelotudo del pueblo ni el comandante bandido del batallón. Yo sí hago respetar la voluntad de los propietarios de la región. –me dijo segundos después. &lt;br /&gt;--Yo también soy propietario y tengo derechos como los demás—le dije.&lt;br /&gt;--Pero los demás son más propietarios que usted y nos colaboran y usted no—respondió con cara de desear terminar pronto su visita. &lt;br /&gt;Cuando vio que yo trataba de argumentarle con el código de policía entre manos, que tenía derecho a hacer fiestas con música que no pasara de determinados decibeles, me atajó y me dijo:&lt;br /&gt;--Guarda ese código de mierda que a mí no me sirve. ¡O te largas de aquí o te mueres!— gritó con voz de juez dictando sentencia—Y para que no te quede dudas de que hablo en serio ¡mira!&lt;br /&gt;Entonces tomó de los cabellos a la mucama que me servía desde hacía varios años, la tiró al piso de la sala  y empezó a machetearla hasta dejarla convertida en trozos de mujer muerta tendidos sobre un inmenso charco de sangre. &lt;br /&gt;--¡Eso es para que aprendas que conmigo no se juega! –vociferó con los ojos encendidos de la ira y se marchó. &lt;br /&gt;Sobra que les diga que mi alma de humanista no resistió semejante brutalidad criminal, y que caí desmayado.  Cuando desperté busqué el rastro de sangre en la sala y el cuerpo trozado de mi empleada doméstica.  Al no hallar las huellas macabras de semejante crimen, escuchar la voz  dulce de mi nieta dándome los buenos días y ver que no estaba en una casa finca sino en el apartamento de mi hija, entendí que todo había sido una pesadilla y que no estaba en Colombia sino en Estocolmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, diciembre  20 de 2010.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-2298292980327067406?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/2298292980327067406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/cortada-pedazos-para-que-aprendas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/2298292980327067406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/2298292980327067406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/cortada-pedazos-para-que-aprendas.html' title='CORTADA A PEDAZOS, PARA QUE APRENDAS'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-610855724257786005</id><published>2010-12-18T13:15:00.000-08:00</published><updated>2010-12-18T13:18:05.434-08:00</updated><title type='text'>GRAN CAPITÁN DE LA ESPERANZA</title><content type='html'>                                          A mi profesor Eduardo Pastrana Rodríguez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;Bolívar cabalga de nuevo.&lt;br /&gt;Así lo sienten hoy los ríos y los valles,&lt;br /&gt;la cordillera y las llanuras de los Andes&lt;br /&gt;y el sur moreno de todas sus ciudades.&lt;br /&gt; Bolívar está de regreso en América.&lt;br /&gt;Le acompañan un aborigen perseguido,&lt;br /&gt;una madre sin pan,&lt;br /&gt;un niño descalzo,&lt;br /&gt;un campesino desplazado de su tierra &lt;br /&gt;y un obrero empobrecido&lt;br /&gt;y burlado.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Bolívar es otra vez la voz&lt;br /&gt;de los pueblos que luchan&lt;br /&gt;contra el Imperio voraz&lt;br /&gt;que les arrebata sus riquezas&lt;br /&gt;y es también un grito de paz y libertad&lt;br /&gt;en el corazón de los parias.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El viento de Los Andes riega hoy&lt;br /&gt;las luces de Bolívar&lt;br /&gt;sobre todo el continente&lt;br /&gt;y su pensamiento es agua buena&lt;br /&gt;que hace reverdecer su proclama de unidad&lt;br /&gt;mestizo-americana&lt;br /&gt;y es voz airada de protesta&lt;br /&gt;contra los mezquinos que&lt;br /&gt;se repartieron la Gran Patria&lt;br /&gt;y se la entregaron al enemigo de sus sueños.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una ráfaga de ese viento ha llegado&lt;br /&gt;hasta mi rostro y me dice&lt;br /&gt;que ya es hora de levantar la voz&lt;br /&gt;y de rescatar el huerto&lt;br /&gt;con todas sus semillas&lt;br /&gt;y de instalar la verdad en los caminos&lt;br /&gt;para recobrar el rumbo libertario.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y mis ojos ven a Bolívar&lt;br /&gt;al valiente general grancolombiano&lt;br /&gt;cabalgando su Palomo&lt;br /&gt;y llamando a la batalla por la dignidad&lt;br /&gt;latinoamericana&lt;br /&gt;y ordenando expulsar a los mantuanos&lt;br /&gt;que sepultaron las ilusiones&lt;br /&gt;de los patriotas de ayer.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y lo ven hojeando sus frases lapidarias&lt;br /&gt;advirtiéndole a los halcones imperiales&lt;br /&gt;que se les agotó el tiempo,&lt;br /&gt;que no podrán plagar más a nuestra América&lt;br /&gt;de dolor y de miseria&lt;br /&gt;ni de marionetas asesinas.&lt;br /&gt;Que la libertad es sinónimo&lt;br /&gt;de paz, de techo y miel&lt;br /&gt;y que se descubre en las palabras del maestro&lt;br /&gt;que nos libera de las sombras&lt;br /&gt;y en las manos que curan.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y lo ven mis ojos con visión de patria&lt;br /&gt;a Bolívar...al Libertador de cinco cielos,&lt;br /&gt;al gran capitán de la esperanza&lt;br /&gt;escuchando las voces que le dicen&lt;br /&gt;desde el Río Grande hasta la Patagonia:&lt;br /&gt;¡Suba, mi General, al caballo alado del futuro!&lt;br /&gt;¡Convoque a su alrededor a todas las banderas!&lt;br /&gt;¡Desenvaine la espada de sus triunfos aplazados!&lt;br /&gt;¡Ordene disparar todas sus ideas! ¡Que ya suenan&lt;br /&gt;los clarines de la nueva independencia!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-610855724257786005?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/610855724257786005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/gran-capitan-de-la-esperanza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/610855724257786005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/610855724257786005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/gran-capitan-de-la-esperanza.html' title='GRAN CAPITÁN DE LA ESPERANZA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-790097943604241977</id><published>2010-12-13T17:26:00.000-08:00</published><updated>2010-12-13T17:39:38.526-08:00</updated><title type='text'>PLUTÓN</title><content type='html'>De nada sirvió tu redondez,&lt;br /&gt;Ni tu voluntad de roca.&lt;br /&gt;Aparte de fuerte &lt;br /&gt;tenías que ser soberbio&lt;br /&gt;--como el hombre—&lt;br /&gt;Y limpiar tu camino&lt;br /&gt;De aerolitos fugaces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de tu entereza&lt;br /&gt;Te faltó el coraje&lt;br /&gt;Que te exigieron los autores del libreto&lt;br /&gt;Y preferiste quedarte &lt;br /&gt;--y esa fue tu culpa—&lt;br /&gt; Con Caronte y sus hermanos de viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora navegas solo y resentido&lt;br /&gt;Al frente de una cascada excéntrica&lt;br /&gt;Y rielante&lt;br /&gt;De cuerpos que te admiran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-790097943604241977?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/790097943604241977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/pluton.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/790097943604241977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/790097943604241977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/pluton.html' title='PLUTÓN'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-4534038034033692983</id><published>2010-12-09T19:58:00.000-08:00</published><updated>2010-12-09T20:01:47.184-08:00</updated><title type='text'>EL ÚLTIMO PASEO</title><content type='html'>I&lt;br /&gt;Mi osamenta está atada con una cuerda a una lata de cemento que aparece cubierta por la arena del fondo de la bahía. Los peces que se comieron mi carne desde el mismo momento en el que mis secuestradores arrojaron mi cuerpo ya sin vida al mar, aún merodean por mi alrededor como si esperaran verlo de nuevo cubierto con mis encantos de reina. Mis sueños truncados también miran esos restos pero vestidos de fandanguera, con unas polleras con canesú y una blusa con cuello de campana, bailando alegre el fandango por las calles de la ciudad tras la banda de viento y haciendo parte del gran torrente de las fiestas patronales de ese año. Y la ceremonia de coronación en el fastuoso Club Social, sentada en un trono y con una decoración de fantasía que me parecía como si estuviera en el reinado nacional de la belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi alma aún se resiste a volar hacia el mundo de las almas, a acompañar a los otros muertos que han sido aserrados y enterrados en las fincas de los asesinos y permanece aquí, anclada en esta posta del camino, no lamentándose de la muerte sino de las oportunidades que perdió con ella en apenas unos momentos de equivocación. Y se resiste a irse también porque no se repone del horror vivido y aguarda a que nuestras familias encuentren nuestros restos, el mío y el de mi amiga y condiscípula y el de los dos jóvenes turistas que nos invitaron a un paseo de playa ese domingo nefasto sin saber que los asesinos los estaban esperando, porque para algo los asesinos tienen ojos y oídos en todas las oficinas y en los taxis y en los parques de la pequeña ciudad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día mi amiga me dijo que le “hiciera el cuarto” en un día de playa con ellos, dos chicos atractivos y lo más de simpáticos que estaban recién llegados de la capital y que querían conocer el mar y el ambiente del Caribe. Me dijo que ella no sabía quiénes eran, que acababa de conocerlos pero que tenían una pinta de ser jóvenes con buenos ingresos y buenas costumbres. Yo le dije al principio que no me gustaba el lugar que ellos querían visitar porque sabía que era una región en la que los llamados paramilitares se habían apoderado de las mejores tierras y de los organismos del estado y hacían la ley con sus armas por encima de la timorata presencia de los funcionarios del gobierno. Pero ella me calmó diciéndome que no me preocupara, que los muchachos nada tenían que ver con política y que más bien parecían periodistas interesados en escribir sobre las bellezas naturales de nuestra provincia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;- Yo estudio Licenciatura en Español y Literatura –le dije al más joven de los dos. Íbamos rumbo a la playa en un campero que nos dijeron les habían prestado para el paseo. Ernesto –que así se llamaba—se había vestido con bermudas, camiseta y zapatos tenis y una gorra de un equipo de béisbol de las Grandes Ligas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vas a ser una profesora con éxito porque además de inteligente eres hermosa y los estudiantes se van a enamorar de ti—me dijo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ella fue la reina de la semana cultural de la universidad—dijo mi amiga, como para corroborar la afirmación de Ernesto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El campero devoró la distancia de la ciudad a la playa y en menos de una hora estábamos contemplando el mar de Las Carabelas y las cabañas de veraneo construidas por adinerados del interior del país para pasar las temporadas de semana santa y de fin de año. Antes disfrutamos el paisaje de las arboledas y de las haciendas hermosas y prósperas que vimos al lado y lado de la carretera; sus casas que parecían hoteles de cinco estrellas y sus corrales llenos de ganado fino de exportación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el poblado había hoteles, llamados de mala muerte, que servían para guardar la ropa y si se quería, pasar una noche incómoda. En uno de esos hoteles nos alojamos, en una pieza que carecía de ventilador y que tenía una ventanita que daba para un patio enmontado y una cama de tablas apenas cubierta por una colchoneta de poco grosor, sin sábanas, y una mesa de noche descolorida y rota. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso es lo que hay—nos dijo un morocho mal trajeado que hizo las veces de recepcionista. Dejamos la ropa de calle en la habitación y salimos con tanga e hilo dental a disfrutar del mar y del sol. La mañana estaba tachonada por unos nubarrones que sombreaban la playa y en el agua no había muchos bañistas. Por la orilla aún no aparecía el desfile de vendedores de flotadores y mariscos, ni de negras ofreciendo trenzar el cabello de las turistas, pero en el quiosco bar de enfrente empezó a sonar un disco de “salsa” que me hizo evocar los días del reinado  y la alegría de la fiesta de camisetas mojadas que organizamos con Marta – la coordinadora del reinado-- en la discoteca La Pagoda y en la cual mi novio recién llegado de la Escuela de Medicina –hermosura de gesto—colaboró en la taquilla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esos días soñaba con un contrato de modelaje en la capital y la representación de la provincia en el reinado del Corozo, cuya franquicia había conseguido Marta para nuestra semana cultural, y con la promesa de matrimonio de mi novio casi médico, de buena familia y con mi título de licenciada en Español y Literatura que estaba próximo a recibir. De ese modo --pensaba—le cumplo a mis padres y empiezo a labrarme el futuro profesional que ellos deseaban. Pero pudo más la tentación de un domingo de playa con amigos y unas cuantas cervezas que la prudencia y el debido respeto al novio que estaba a doscientos kilómetros de distancia haciendo su caminata dominical por la avenida de la playa. Aunque él me había dicho que me divirtiera cuando tuviera la oportunidad de hacerlo y yo no tenía la intención de hacer nada malo con los cachacos. &lt;br /&gt;Todo marchaba bien hasta que el repetitivo y lento transitar de una Trooper por nuestro pedazo de playa empezó a decirle a los moradores que algo malo iba a pasar esa mañana en Las Carabelas. A la tercera pasada, Ernesto le dijo a su compañero, que tenía entre sus brazos a mi amiga: ¡Nos descubrieron! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Tenemos que montar en el campero y salir ya del pueblo –me dijo enseguida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Qué pasa? – pregunté asustada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡Salgamos de aquí! Después te explico–me contestó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo sus instrucciones salimos sin prisa y sin mirar hacia la camioneta en movimiento, como si fuéramos a comprar algo en el quiosco pero seguimos derecho hacia la puerta de la pieza en donde estaba parqueado el campero. Y no entramos por la ropa y los zapatos sino que montamos en el vehículo y arrancamos con rumbo a la carretera de salida del pueblo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Nosotros somos de la Fiscalía y estamos tras la pista de los autores de la masacre de Pasacaballo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Los de la Trooper han estado pasando y mirándonos desde hace ratos y no nos cabe duda de que ellos son y que ya saben de nuestro objetivo en este lugar –nos aclaró el otro cuando encendía el campero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Y porqué carajo no nos dijeron quiénes eran ustedes y a qué venían? –les grité airada mientras doblábamos la esquina final del pueblo y tomábamos la carretera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ernesto y su compañero guardaron silencio y miraban ansiosos hacia atrás, buscando la presencia de la Trooper. Pero no estaba detrás de nosotros sino adelante, esperándonos. El joven detective, al notarlo, aminoró la velocidad pensando en salir de la carretera y entrar al pueblo por otra calle pero fue inútil, la calle estaba también taponada por otra camioneta. Entonces miró hacia atrás, pensando en devolverse y vio que una Ranger se atravesaba en la mitad de la vía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bajémonos y tratemos de huir por entre el manglar –dijo Ernesto. Los manglares estaban al lado del pueblo, carretera de por medio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Yo me quedo, nosotras no tenemos velas en este entierro! – dije yo -. El asunto es con ustedes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga no dijo nada, me miró con cara de no estar de acuerdo pero no se movió de su puesto. Estaba paralizada por el miedo porque sabía, lo que me dijo poco antes de la muerte, que nosotras también íbamos a correr la misma suerte de los detectives. Los tres vehículos de los bandidos se fueron acercando hacia nosotras mientras Ernesto y su compañero trataban de meterse en el manglar para salvarse, desesperada acción que bien pronto fue cortada por los perseguidores con un helicóptero y varios francotiradores que empezaron a dispararles desde todas partes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;La finca está ubicada a pocos kilómetros del lugar del secuestro y más parece un hotel de turismo que una guarida de asesinos sin entrañas. El mar está al frente, después de la carretera y de un par de cabañas; y se puede acceder a él por un camino empedrado que los bandidos le quitaron a los vecinos, quienes hacía meses habían abandonado el lugar. Los cuatro fuimos arrojados, después de la golpiza, en una cabaña de dos habitaciones con un salón de entrada en el que quedaban la sala y la cocina, divididas por una mesa tablón que servía de comedor. Las piezas tenían aire acondicionado,  dos abanicos, un baño situado entre las dos habitaciones y una terraza para disfrutar de la brisa marinera en una hamaca. En comparación con la pieza del hotelucho estábamos más cómodos, pero en la antesala del infierno del Dante y en modo alguno de ese cielo que Dios nos tiene prometido según Santa Teresa. Mi amiga y yo estábamos en una pieza y los dos detectives en la otra. Como si nuestros secuestradores hubieran tenido la intención de evitarnos el acoso sexual de nuestros compañeros de aventura o la de impedirles a éstos el último polvo de sus vidas, una especie de consuelo erótico a las puertas de la muerte que hubiéramos accedido a brindarles si los criminales no lo hubieran impedido con su morbo perverso y sus deseos de violarnos antes de matarnos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ni de vainas vamos a permitir que se las coman!—dijo uno de los bandidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La que fue reina se manda un culo espectacular y es mía–dijo el jefe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La otra no está tan mal, con las tetas me conformo –dijo el moreno de barbas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo vestía un hilo dental que dejaba al descubierto mis hermosos glúteos de mulata, mi vientre parejo y mis piernas torneadas, sin celulitis. Mi amiga tenía una tanga que le hacía ver más interesante los gorditos de sus caderas y un brasier de copa pequeña que le aumentaba el tamaño de sus senos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero acabemos primero con los hijueputas de la Fiscalía –dijo el jefe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y diciendo y haciendo. Los sacaron de la habitación y se los llevaron a un lugar cerca desde el cual pudimos escuchar los gritos de dolor de nuestros amigos por las torturas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quiénes son ustedes? – preguntaba el jefe. Y ordenaba les aplicaran sendas quemaduras con cigarrillo en el pecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nosotros somos turistas y nos levantamos a ese par de viejas para pasarlo bien - decían. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cada vez que ellos negaban ser lo que eran, les aplicaban una tortura diferente, cada vez más cruel, y los insultaban diciéndoles que eran unos sapos hijos de perra, unos malparidos aliados del terrorismo, unos detectives cabrones y que ellos los esperaban porque ya estaban avisados desde la capital por los amigos que estaban infiltrados en la Fiscalía y que rezaran todo lo que supieran porque les quedaban apenas unos minutos de vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y no va a quedar rastro alguno de ustedes –le agregó el jefe-, porque los vamos a hacer picadillos con esta motosierra y los vamos a echar en la ciénaga como alimento de las babillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tengan piedad, señores—dijo en un momento de desesperación Ernesto-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nosotros somos simples empleados del gobierno que cumplimos órdenes porque tenemos que ganarnos la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Aquí en esta tierra el gobierno somos nosotros! - dijo el jefe. Y los aserraron vivos, un acto de crueldad y demencia espeluznante nunca visto en el mundo y gozando con los desgarradores gritos de dolor que nosotras escuchamos en la cabaña de reclusión, petrificadas por el horror, junto con los insultos de los bandidos: detectives hijueputas, idiotas útiles del terrorismo, nosotros somos los defensores de la democracia, por algo contamos con el respaldo del jefe político de la provincia y el apoyo logístico del teniente de carabineros. Y dándoles vivas al partido nacional que ellos formarían y para lo cual estaban convocando a los senadores, diputados, concejales y funcionarios que se identificaran con sus propósitos y con el cual –según decían-- refundarían el país para evitar que la guerrilla terrorista o sus idiotas útiles de la izquierda legal se tomaran el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego del aquelarre sangriento, arrojaron a nuestros amigos, en trozos de cinco y siete libras, en la ciénaga vecina para alimento de las babillas. Y se dedicaron a beber wisky, a escuchar tangos y rancheras y a darle vivas al presidente, hasta quedar completamente borrachos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;Como a las once de la noche, el jefe –todavía bajo los efectos del alcohol—irrumpió en nuestra habitación. Me señaló y me dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Quítese el hilo dental y abra las piernas!-. Yo lo miré con odio y le dije que mi sexo era para mi novio que ya estaba próximo a ser médico y para nadie más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues se va a quedar con las ganas porque o me lo da o se muere - me respondió. Y se abalanzó sobre mí, me sujetó las manos y trató con sus piernas de abrir las mías y yo las apreté lo más que pude. Como no logró separar mis piernas me pegó una bofetada y yo aproveché para arañarle la cara. ¡Perra hijueputa!, me gritó. Y sacó la pistola que tenía detrás y me la puso en el pecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡O abres las piernas ya o te mueres! - Mi amiga, arrinconada y vencida por el pánico, me gritó que las abriera y que me salvara. Pero yo estaba decidida a morir antes que tener sexo con semejante basura, además, sabía ya que de todos modos nos iban a matar para que no quedara rastro del horrible asesinato de los dos detectives. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Cómete a tu madre, asesino malparido –le grité y traté de golpearle los testículos con mi rodilla derecha pero le di en las nalgas. El jefe se enfureció, accionó la pistola y me destrozó el corazón. Y ante la mirada atónita de mi amiga, como si nada, me quitó el hilo dental, me abrió las piernas y me examinó la vulva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Qué lástima¡ –dijo-. Tiene una buena crica y bien apretadita, hubiera sido un buen polvo, con seguridad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Monstruo! - le gritó mi amiga y se desmayó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó a los pocos minutos cuando sintió que la penetraba sin amor un matón de barbas. Trató de defender su honra empujándolo pero el matón era un gigante para ella. Y no solo sació su instinto y sus ganas sino que le disparó en la frente justo en el momento en el que eyaculaba para que de ese modo –diría a sus compinches poco después—el espasmo de la muerte en la vagina de mi amiga le apretara el pene. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nosotras no nos hicieron pedazos con la motosierra, nos metieron en unas bolsas de plástico, nos amarraron a los pies con cabuyas, sendas latas llenas de cemento y nos embarcaron en una de las lanchas de pesca que tenían fondeadas en la playa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos a darle de comer a los peces –dijo el jefe a los demás facinerosos. Y todos rieron. Y se hicieron a la mar, bien lejos de la costa. Un yate de la guardia marina los observaba a distancia y su capitán pudo ver cuando arrojaron las dos bolsas al agua de la bahía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No están enviando mercancía sino arrojando basura –dijo el capitán de la patrulla. Y ordenó la marcha hacia el puerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las almas de las víctimas que llegaron después a nuestro encuentro nos contaron que esa noche, una vez cumplieron su faena, los paramilitares de Las Carabelas se dedicaron a beber Swing y Buchanan 16 años para festejar la derrota que le habían infligido a la Fiscalía y que a esa francachela macabra con orquesta del exterior y putas negras incluidas, habían asistido el teniente, el diputado, dos o tres ricachones y el alcalde, todos ellos implicados en la investigación de la masacre, y que al entrar el diputado al palacete de la fiesta le preguntó al jefe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Qué hay de nuevo, comandante? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que el jefe paramilitar le contestó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Aquí, defendiendo la democracia, compadre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sincelejo, 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-4534038034033692983?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/4534038034033692983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/el-ultimo-paseo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/4534038034033692983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/4534038034033692983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/12/el-ultimo-paseo.html' title='EL ÚLTIMO PASEO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-5543221720609757783</id><published>2010-06-07T06:31:00.000-07:00</published><updated>2010-06-07T06:32:23.851-07:00</updated><title type='text'>ACOPLAMIENTO CÓSMICO</title><content type='html'>El pordiosero se había acomodado en un rincón del kiosco de las retretas y se había cubierto con periódicos, en uno de los cuales era visible la información acerca de las extrañas visiones de objetos voladores denunciadas por habitantes del condado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arriba, en la astronave, Sharon preparaba la operación contacto; ajustaba para ello la piel de Elián, la voluntaria escogida para la experiencia. Elián era de piel oscura, como todas las expedicionarias del planeta Tucán de Proteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sharon le decía a Elián: “Es fuerte aunque magro; bello, no obstante la mugre, y su mirada es triste como la de los pensadores de Triel”. Elián miraba también al pordiosero y decía: “Tiene las sinuosidades pronunciadas, precisas para un buen acoplamiento”. Ambas dejaron escapar una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pordiosero dirigió su mirada hacia el techo y vio cómo se coloreaba de anaranjado y todo el espacio alrededor se iluminaba como si fuera de día. Se levantó asustado y trató de correr pero un concierto de voces dulces lo detuvo y pudo más su natural atracción hacia lo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sharon le dijo entonces a Elián que el terrícola estaba listo para el cubrimiento. Entonces una nube de luz brillante envolvió al pordiosero y lo hizo sentir como si su cuerpo copulara con el aire y fue tal el éxtasis que se quedó dormido sobre el piso, ajeno por completo el ruido de las gentes que se arremolinaron en el lugar para indagar el origen de las luces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2009&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-5543221720609757783?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/5543221720609757783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/06/acoplamiento-cosmico.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5543221720609757783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5543221720609757783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/06/acoplamiento-cosmico.html' title='ACOPLAMIENTO CÓSMICO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-2158048228007419301</id><published>2010-06-05T03:39:00.000-07:00</published><updated>2010-06-05T03:40:16.627-07:00</updated><title type='text'>HISTORIA PROFUNDA</title><content type='html'>Jesús no entendió el guiño de ojo que le hizo el centurión al ponerle el hisopo&lt;br /&gt;con hiel en los labios, sino horas después de resucitado, cuando viajaba por el mar Muerto en un bajel de José de Arimatea, con rumbo a la fortaleza de Masada, refugio de sus  amigos guerrilleros, los zelotes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, 4 de junio de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-2158048228007419301?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/2158048228007419301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/06/historia-profunda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/2158048228007419301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/2158048228007419301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/06/historia-profunda.html' title='HISTORIA PROFUNDA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-8393930703522165467</id><published>2010-02-05T04:29:00.000-08:00</published><updated>2010-02-05T04:32:15.291-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>¡PUM!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Belarmino me dijo que a él le sucedía siempre. Creía que saber escribir era simplemente saber ubicar una palabra detrás de la otra y poder agregarle a cada frase así conseguida un adjetivo original o un complemento de adorno, en fin, hacer crecer el texto como si quisiéramos convertirlo en una selva exuberante enmarañada de bejucos y de plantas colgantes y de malezas, pero no para impedir el paso del lector --¡todo lo contrario!—para darle consistencia al escrito y deslumbrarlo. ¡Que se sepa que lo escribió un escritor!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Belarmino le gustaba leer a los clásicos porque, según él, no sacrificaban detalle. La vida es todo, lo sustancial y lo accidental, y todo debe quedar reflejado en la obra literaria. Apuntar a la esencia y quedarse en ella es sacrificar parte del contenido, decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio Benjamín era amigo de la brevedad, de la concisión. Sostenía que para decir rosa bastaba con escribir rosa y nada más. No había porqué hacer mención de la espina o de la fragancia, eso que se lo imagine el lector. ¿Acaso los escritores tenemos que darle todo masticado al lector?. ¡No faltaba más! A la gente –afirmaba—hay que obligarla a pensar, a descifrar la urdimbre por muy abstrusa que fuere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Belarmino y Benjamín escribían cada uno, por esa época, un texto con los marcos de referencia anteriores. Yo les seguía de cerca el experimento, convencido de que ambos producirían, cada uno en su estilo, una buena obra en prosa.  Eso ocurrió a finales de la década del cincuenta, lo recuerdo bien. Yo todavía permanecía en el cascarón en asuntos de creación literaria, era un buen lector y nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Belarmino examinaba cada frase y cada palabra para ver que nueva agregación hacía. Había escrito: “En la encumbrada cima del mundo se encontraba el secreto de la inmortalidad”. Y dijo: “Aquí cabe agregar: En la encumbrada y majestuosa cima del mundo, en el lugar de residencia de los dioses. Metido dentro un cofre, se encontraba el secreto de la inmortalidad”. Pero no se satisfizo con la ampliación. Pensó enseguida. “Hay que explicar qué dioses. Cómo era el cofre y en qué consistía el secreto de la inmortalidad”. Y se dispuso a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Benjamín, por su parte, trabajaba su texto sobre la muerte del dictador. Había escrito: “Frente a frente, el heroico combatiente disparó sobre la soberbia del tirano y lo dejó tendido en medio de un charco de sangre”. Ese era el final del cuento. Pero como estaba decidido a narrar toda la historia con el menor número posible de palabras, procedió a quitar el “frente a frente”, la “soberbia” y “el charco”. Aún así no quedó contento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los años. Yo perdí de vista a los amigos porque mi familia se trasladó a esta ciudad de las golondrinas, y no supe el desarrollo del interesante experimento narrativo. Del final me enteré por intermedio de un artículo aparecido en un suplemento dominical. Supe entonces que Belarmino murió sin terminar de rellenar su obra cuando ya iba por el tomo veinticinco de la misma y que Benjamín convirtió su narración de la muerte del dictador en un monosílabo calificado por la crítica como modelo de síntesis conceptual.: ¡Pum! Se limitó a escribir debajo del título del cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 1978.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-8393930703522165467?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/8393930703522165467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/02/pum-belarmino-me-dijo-que-el-le-sucedia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8393930703522165467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8393930703522165467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/02/pum-belarmino-me-dijo-que-el-le-sucedia.html' title=''/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-5203140207397288945</id><published>2010-01-10T10:04:00.001-08:00</published><updated>2010-01-10T10:05:03.978-08:00</updated><title type='text'>A IMAGEN Y SEMEJANZA</title><content type='html'>Blanco estaba sentado al lado de una roca amarilla junto al hermoso lago azul que bordea la isla. Más allá, en los límites del bermellón formado por el horizonte de nubes bañadas por el sol, Verde bailaba alegre una danza ritual, agradecido porque había encontrado un recodo original y paradisíaco y el calor del cenit le entonaba el cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces el aire se tornaba húmedo, imposible, y Verde se coloreaba de la ira pero se contenía, sabía que Blanco lo observaba y que no le toleraría la más mínima infracción al programa del día. Blanco se inclinaba con frecuencia para recoger hojas, raíces y pedruscos y Verde lo miraba y sonreía y decía para sí: Tan tonto él...¿sabrá acaso que las plantas y las piedras no piensan?. Pero lo seguía aguardando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El planetoide era casi del tamaño de Titán, poseía atmósfera de nitrógeno y una fuerza de atracción inexplicable, como si estuviera formado de materia neutrónica. Verde lo había divisado con su láser de profundidad mientras se entretenía comparando los matices del negro cósmico. Blanco lo felicitó entonces y le dijo: Aquí podremos encontrar algunas cosas interesantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían transcurrido varios años náuticos desde ese momento. Blanco no se cansaba de recoger muestras de la superficie y Verde de observarlo, a prudente distancia siempre. A veces Verde se cansaba de hacerlo y se dedicaba a fantasear, a viajar con su mente casi perfecta por los más recónditos parajes del universo, pero bien pronto Blanco lo llamaba al orden con su click desesperante y monótono. Entonces Verde aplazaba sus ilusiones y encendía su foquito verde y comenzaba a filmar las tareas de Blanco y éste crujía de satisfacción. Así debe ser siempre --pensaba--, yo recojo y él conserva, yo analizo y el graba. Pero es tan distraído el Verde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el tiempo del recorrido había sido así. Blanco y Verde sabían ya los secretos de esa parte del cosmos situada en el límite del sistema solar, conocían perfectamente la naturaleza de los asteroides descubiertos en la órbita externa de Plutón, estaban sobre la pista de los extraños cuerpos vistos sobre Deimos y Fobos y pensaban en el retorno a casa, aunque con motivaciones diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Verde se ponía pensativo y Blanco le gritaba Click, la imagen ideada por aquél se vestía de nostalgia y se condensaba en el espacio en forma de filme siónico, mostrando el paisaje azul de La Tierra que los vio partir veinte años atrás. Entonces Verde filmaba a Blanco y a su entorno, aunque no dejaba de mirar "por el rabillo del ojo" --como decían los humanos-- la permanencia del paisaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las veces que Verde montaba en cólera y trataba de rebelarse --y casi siempre ocurría cuando su compañero no le dejaba contemplar las formas de la naturaleza desde su perspectiva de poeta--, Blanco dejaba escuchar su click click y algo en el interior de Verde lo llamaba al orden. Entonces Blanco lo inspeccionaba un segundo, como para constatar que todo estaba bajo control, y luego continuaba analizando fragmentos, convencido de que Verde lo seguía filmando y almacenando los datos que le transmitía. Así debía ser siempre --pensaba--, yo recojo y él guarda, yo analizo y él graba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La roca amarilla parecía un huevo gigantesco y Blanco no había detectado las líneas que semejaban un plano y que se diluían en su superficie. Al levantarse del suelo y apoyarse en la monumental roca, constató la presencia del dibujo y llamó a Verde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Observa, Verde. Parece un mensaje cifrado, como los animales de Nazca. Grábalo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verde observó detenidamente el enrejado de líneas rectas, sinuosas y parabólicas. Se coloreó con el color típico del desconcierto y no pudo articular palabra alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué te ocurre? -le preguntó Blanco, intrigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verde miró a Blanco y volvió la mirada sobre la piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí dice que el hombre estuvo aquí y que decidió continuar el viaje hasta la próxima estrella...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Eso es imposible! -exclamó Blanco-. Todos ellos murieron cuando nosotros salimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero verde, que era un soñador y un optimista, pensó en la estela brillante que vio dividir en dos el cielo en una de sus noches de expectación y le dijo: El hombre no ha muerto, todavía existe. Y continúa volando, de planeta en planeta, de estrella en estrella. Como siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blanco y Verde eran un par de roboticos a la deriva, construidos por los técnicos de Ciudad Tayrona a imagen y semejanza de los hombres de entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 1.980&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-5203140207397288945?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/5203140207397288945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/01/imagen-y-semejanza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5203140207397288945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5203140207397288945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2010/01/imagen-y-semejanza.html' title='A IMAGEN Y SEMEJANZA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-5328690191776949127</id><published>2009-12-28T05:46:00.000-08:00</published><updated>2009-12-28T05:47:02.464-08:00</updated><title type='text'>EL ESCRITOR Y LA VENTANA</title><content type='html'>El escritor contempló la ventana de enfrente y vio la silueta de una mujer desnuda que pasó rauda a través de la alcoba. La cortina dejaba ver una cama doble con colchón de agua, arreglada y vacía. Y comenzó a esperar, pensando en el tema que buscaba para el relato erótico que debía enviar al periódico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco rato, la figura de un hombre entrado en años pero de buena apariencia, cruzó en la dirección de la mujer y ésta dejó escapar un no rotundo que al escritor le hizo suponer que se trataba de un diferendo conyugal que tenía como motivación el modo propuesto por el varón para el coito de esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escritor esperó un poco y al rato sintió como si le cayera un balde de agua helada encima. Vio a la mujer desnuda en la cama pero sola y con una expresión de mujer complacida, las piernas cruzadas y con sus manos cubriéndose los senos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, ahora de espaldas a la ventana, accionaba su cámara tratando de lograr la perspectiva perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Así está mejor –le dijo ella--. Nada como una pose natural. Lo que tú&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pretendías era morboso, artificial y antiestético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, 2008&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-5328690191776949127?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/5328690191776949127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/12/el-escritor-y-la-ventana.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5328690191776949127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5328690191776949127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/12/el-escritor-y-la-ventana.html' title='EL ESCRITOR Y LA VENTANA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-3956574106015924091</id><published>2009-12-12T10:37:00.000-08:00</published><updated>2009-12-12T10:41:14.987-08:00</updated><title type='text'>EL NIÑO DIOS</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;                                                                                                                                                              En memoria de Rosa Elena Vélez,&lt;br /&gt;                                                                                                                                     la amorosa y buena mujer que me dio la vida.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la Navidad del año santo de 1950, y cuando apenas tenía ocho años de edad, descubrí que el Niño Dios era una hermosa historia que llevaba la buena intención de convencernos que los regalos de la Navidad no los entregaba el Papá Noel de las películas sino el niño Jesús, que amaba a todos los niños del mundo.  Mis amigos mayores de la calle Larga me decían que no era así, que no creyera ese cuento, que el Niño Dios eran los padres de uno y que nos acostáramos pero que nos quedáramos despiertos, con los ojos cerrados durante  toda la noche, para que los viéramos ponernos en el cuarto los juguetes bien entrada la madrugada. Y la verdad sea dicha, yo lo intenté una vez pero me quedé dormido y cuando desperté encontré que ya estaban a mi lado el trompo metálico y el clarinete de esas Navidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo anterior sucedió que descubrí el misterio pero de otro modo y  por mi mamá, que era muy católica y que no hubiera querido que lo desvelara tan temprano. Todo ocurrió así como se los cuento. En la tarde de esa Navidad mi madre me llevó al portal de la Gobernación para ver la Feria de los juguetes con la intención de comprobar cuál de los muchos que había exhibidos en el piso me gustaba. Y a mí me gustó un camioncito de bomberos, de color rojo, que tenía una manguerita enrollada y un par de escaleras metálicas a los lados, como los de verdad que yo observaba al otro lado de la bahía desde el balcón de la playa del Arsenal. Ella, al verme la luz de la ilusión en mis ojos, me dijo: Escríbele la carta al Niño Dios y le pides ese juguete, seguro que él te lo manda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre se las ingenió para que el dueño del negocio le envolviera el camioncito en papel periódico mientras yo seguía mirando los demás juguetes en el suelo. Cuando regresé donde ella estaba ya tenía el camioncito envuelto y le pregunté qué era y para quién y ella me respondió que era un regalo que le iba a hacer a un ahijado hijo de una amiga pobre que ella quería mucho. Entonces me cogió de la mano y tomó la ruta de la calle Román hacia el camellón de Los Mártires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el recorrido no dejé de mirar el envoltorio que llevaba mi mamá debajo de su brazo izquierdo. Al pasar por el Mercado Público le pedí que me comprara un refresco de leche en uno de los kioscos de la entrada y ella accedió. Luego de tomarnos los refrescos, en el instante de pagar al quiosquero, el papel del regalo dejó salir por uno de los pliegues una manguerita exactamente igual a la del carro de bomberos que había visto en la feria de la gobernación y que me había gustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Mami ¿qué es esa manguerita que sale del regalo? –le pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre me respondió que era el regalo del ahijado y que la mamá de él le había pedido que le comprara lo que a mí me gustara. Yo no le dije nada más aunque quedé con la duda de porqué el ahijado de ella no le pedía la navidad al Niño Dios, como todos los demás niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente amaneció en mi cama, a mis pies, el carrito de bomberos que habíamos visto en la feria, con la misma manguerita con la punta partida que le había observado en la refresquería del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá estaba sentada a mi lado sonriente, observando mi reacción por el regalo. Yo lo cogí entre mis manos y después de manosearlo un rato y de aprender cómo se elevaba la escalera, cómo se tocaba la campanita y cómo se desenrollaba la manguera del agua, le dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Mami: Los pelados grandes del barrio dicen que el Niño Dios es el papá de uno, pero como yo no tengo papá, ahora sé que mi Niño Dios eres tú. Porque fuiste tú la que me compró este carrito de bomberos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi madre se le aguaron los ojos, me abrazó y me dijo: “Hijo, es verdad, no es el Niño Dios quien puso los juguetes hoy porque él apenas está recién nacido, es Papá Dios. Él hace, con su infinito amor, que nosotros los padres tengamos la plata para comprarlos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, diciembre 10 de 2009&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-3956574106015924091?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/3956574106015924091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/12/el-nino-dios.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/3956574106015924091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/3956574106015924091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/12/el-nino-dios.html' title='EL NIÑO DIOS'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-5535293171160751636</id><published>2009-12-09T07:38:00.000-08:00</published><updated>2009-12-09T07:52:11.293-08:00</updated><title type='text'>EL ABOMINABLE HOMBRE DE LAS NIEVES</title><content type='html'>En la escarpada cumbre del Kinchinyinga, casi cegado por el brillo del sol reflejado sobre la nieve, el alpinista divisó la presencia de un ser extraño. "El abominable hombre de las nieves", dijo para sí y se dispuso a enfrentarlo. Había leído mucho sobre él y estaba preparado para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alpinista se detuvo y aligeró su indumentaria. Tomó en sus manos su pistola de rayos láser por simple precaución y se puso los anteojos de contraste para verlo destacar mejor en el contorno blanco. El abominable hombre de las nieves se quitó las escarchas de su rostro barbudo, tomó un libro entre sus manos, una especie de cuaderno de bitácora, y se lo quedó mirando fijamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__¿What can I do for you? __le preguntó el alpinista luego de un instante de duda y temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre de las nieves examinó al intruso de arriba a abajo y le contestó acremente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__¡ Yanki son of a bitch, go home!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el alpinista guardó su arma, recogió sus alforjas y desanduvo el trayecto con soberbia. Primero llegó al monasterio del Karakorum y reprendió a los monjes por no saber nada del hombre de las nieves. Luego diría en una rueda de prensa en Bombay que el mítico personaje no era de este mundo, y finalmente se marcharía con rumbo a Washington. Allí comunicaría a sus superiores del Pentágono que la ciudad subterránea de Shambhala era inexpugnable y que ya nada se podía hacer para conquistarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1977&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-5535293171160751636?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/5535293171160751636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/12/el-abominable-hombre-de-las-nieves.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5535293171160751636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/5535293171160751636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/12/el-abominable-hombre-de-las-nieves.html' title='EL ABOMINABLE HOMBRE DE LAS NIEVES'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-675765364129803084</id><published>2009-11-23T13:05:00.000-08:00</published><updated>2009-11-23T13:07:26.842-08:00</updated><title type='text'>EL BOGA Y EL PAPA</title><content type='html'>Un día de abril de 1964 Montería amaneció con una escultura más. Una escultura que no había sido encargada ni por la Curia ni por el Gobierno local. Y que no tenía la firma de ninguno de los escultores famosos de Cartagena de Indias y de Bogotá, a quienes los voceros del Establecimiento les habían encomendado el busto  del patricio conservador Miguel R. Méndez y la estatua del Papa Pío XII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ancho de espaldas, de facciones duras, estrecho de caderas, de piernas cortas y apenas cubierto en sus partes pudendas por el taparrabo usual de los canoeros, El Boga fue presentado como un homenaje artístico al pueblo trabajador que había contribuido con su sudor al engrandecimiento de toda la comarca. Su autor, el abogado, poeta, músico, actor, coreógrafo y escultor Guillermo Valencia Salgado, lo había vaciado en cemento en los patios del popular Tigre Pérez, un simpático empleado judicial quien tenía en su casa un taller artístico de fundición y que era amigo de aficiones culturales y de bohemias intelectuales del Compae Goyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de su inauguración en la avenida 20 de julio, a orillas del Río, estuvieron presentes casi todos los dirigentes del MRL y los profesores del Colegio Atenas. El docente de Historia  Eduardo Pastrana fue el encargado de hacer el brindis. Con la parsimonia que le era característica alzó su copa de ron blanco, entrecerró los ojos y brindó porque con ese monumento se abrían las puertas del arte a las aspiraciones estéticas de los trabajadores, puertas que habían sido cerradas con la censura clerical y desmantelamiento de la parodia teatral Vivan los árboles, escrita y llevada a escena por él con los alumnos del colegio nacional José María Córdoba y en la que hacía una crítica al fanatismo y a la intolerancia reinantes en toda la provincia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estudiantes del Atenas y del colegio nacional hacían de espectadores entusiastas y algunas –las quinceañeras-- sonreían con picardía cada vez que le miraban el bulto al boga y constataban que más que una fiel copia de le realidad parecía el deseo de su creador de convertirlo en paradigma de la felicidad. Otros, los aplicados discípulos del profesor de dibujo Antonio Martínez, criticaban las dimensiones descomedidas del tórax y de los hombros y la ostensible pequeñez de las extremidades inferiores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Boga duró setenta y dos horas en su base de concreto: una canoa truncada pegada en el centro de una alberca pequeña y rodeada de nenúfares y de algas. Un joven altanero, atrabiliario y fortachón pero de noble cuna, estimulado por el ron anisado que expendían en el cabaret El Palmar y por las palabras del cura Restrepo, dichas en la misa dominical en contra de la escultura (violación aberrante de la estética cristiana basada en el pudor), la destruyó a martillazos y para ello contó no solo con el silencio cómplice de los vigilantes sino de la prensa hablada, que se limitó a decir, al día siguiente, que un artista loco, émulo de Miguel Ángel, le había arrancado con un martillo de diez libras un pedazo a la rodilla, mientras le decía, en medio de su delirio: ¡Habla, corroncho de mierda, habla!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El domingo siguiente, y en medio del estupor de las beatas de la primera misa, la estatua de mármol del Papa Pío XII amaneció sin la mano derecha. Así había sido decidido en una reunión realizada en el patio del Colegio Atenas el mismo día de la destrucción de El boga y a la cual asistieron los dirigentes más esclarecidos del MRL, los docentes del Colegio, dos o tres comunistas clandestinos  y al menos un “maestro sublime” de la incipiente masonería pitagórica del Sinú, en una santa alianza que fue comparada por el padre Mercado con la figura del basilisco que usaba Laureano Gómez para asustar a los conservadores durante los años tenebrosos de la violencia. El visitador médico Maximiliano De la Hoz,  famoso por su anticlericalismo, el profesor Nieto y el carpintero Uribe, fueron los encargados de ajustar la cabuya en la diestra de Eugenio Paccelli la noche del sacrilegio. El concejal dueño del jeep pisó el acelerador y la cabuya se puso tensa. Maximiliano le decía: ¡Acelera! ¡Acelera!... que no quede nada en pie de ese papa fascista, convencido de que los pobres de solemnidad anhelaban saborear el placer de la venganza por lo acontecido a la estatua de Valencia Salgado e irían a prorrogar las festividades del 20 de enero para explayar su alegría. El jeep aceleró y aceleró hasta que la mano cedió y la escultura de Su Santidad quedó manca, daño sacrílego que fue apañado por un tallista sacro de apellido Lombana, enviado por la Arquidiócesis de Cartagena de Indias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hubo el jolgorio democrático que los catedráticos y amigos del Colegio Atenas deseaban y esperaban que se produjera. Pasó todo lo contrario. La Iglesia organizó una misa campal de desagravio a la que asistió casi toda la comunidad y en ella el señor obispo Pimiento excomulgó de forma innominada a los autores del sacrilegio, a quienes señaló como enemigos de Dios, de la Iglesia, de la Patria y de la civilización occidental. La estatua del Papa, una vez arreglada, fue cambiada de sitio y hoy se la puede admirar en el pórtico del palacio episcopal. El Boga, en cambio, fue arrinconado por decisión de su escultor en el cobertizo parrandero de la finca La nueva ola del abogado Rafael Espinosa, convertido en colgadero por su mucama. Y hoy, al cabo de tantos años, es apenas un pedazo de añoranza en el sentimiento de los intelectuales contestatarios de entonces.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-675765364129803084?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/675765364129803084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/11/el-boga-y-el-papa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/675765364129803084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/675765364129803084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/11/el-boga-y-el-papa.html' title='EL BOGA Y EL PAPA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-6153836319256970831</id><published>2009-11-15T10:20:00.000-08:00</published><updated>2009-11-15T10:23:26.192-08:00</updated><title type='text'>NOLI ME TANGERE</title><content type='html'>Esto que ahora es mar y una que otra torre que emerge de las aguas, ayer fue una gran ciudad llena de vida. Los hombres que ahora visitan sus ruinas, observan unas largas murallas de piedra con las que mis abuelos intentaron detener la furia de las olas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Vivían en la edad de piedra—dijo uno de los investigadores de esa costa sumergida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--De la piedra pulida porque están tan bien hechas y puestas unas sobre otras que no hay ranuras entre ellas— apuntó el que tenía un pequeño instrumento de medición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban en la otrora costa de mis sueños, que había cambiado su perfil y su rostro. Todavía se veía fluir el fuego de la sierra y el desprendimiento de la tierra calcinada de las orillas, que caían ambos sobre las aguas hirvientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--La tragedia ocurrió hace pocos yins—dijo el que parecía comandar la expedición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Pero no quedó vivo nadie para contar el cuento—agregó el tenedor del instrumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Al parecer sus órganos eran de un tejido que no resistía las altas temperaturas –apuntó el más intrépido de los tres mientras agarraba un pedazo de lo que fue el vestido de teflón reforzado que me construí para evitar ilusamente la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces empezaron a moverse hacia un camellón sembrado de estatuas pero antes se detuvieron en una torre pequeña en forma de aguja, edificada sobre una de las murallas y que guardaba en su pecho el recuerdo de un reloj que señalaba la hora del desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las estatuas fueron el centro de interés de los buceadores y hacia allí se dirigieron luego de grabar varias imágenes de la singular torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Son personajes de su historia—dijo el comandante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Posiblemente una galería de gobernantes ilustres—agregó el del instrumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más curioso se situó en las escalinatas de la estatua mayor hasta alcanzar la placa del grabado que la identificaba. Para hacerlo tuvo que pasar por encima de varios pedazos de antiguas naves de cabotaje que estaban regados sobre el piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡Noli me tangere! era su nombre –dijo a los demás que estaban expectantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Noli me tangere?—preguntó el comandante--. ¿Sabes lo que significa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;..Sí –dijo el del instrumento--. Aquí dice que traduce “No me toques”.  Y agrega que fue la frase con la que un tal Jesús detuvo a una de sus amigas que se disponía a abrazarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Es entonces una metáfora –dijo el comandante--. La pose del ángel parece decirle no me toques al demonio destructor que hemos perseguido por toda esta galaxia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noviembre de 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amoravelez@yahoo.com"&gt;amoravelez@yahoo.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Celular: 317.374.1207&lt;br /&gt;Montería, Córdoba&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-6153836319256970831?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/6153836319256970831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/11/noli-me-tangere.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6153836319256970831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6153836319256970831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/11/noli-me-tangere.html' title='NOLI ME TANGERE'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-8594581445314744419</id><published>2009-11-01T09:12:00.000-08:00</published><updated>2009-11-01T09:16:06.550-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='borrachito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='locutor'/><title type='text'>EL BORRACHITO DE LA 36</title><content type='html'>Durante los primeros años de la década maravillosa, cuando apenas empezaba a vivir la vida por mi cuenta, trabajé en la radio como locutor. Hacía un programa de complacencias y gracias a las letras de los boleros de moda enamoré a una muchacha de amplias caderas y buenas piernas que tenía rostro y ojos orientales y una cabellera negra que le llegaba a la cintura. Se llamaba Elvira y me visitaba casi todas las noches en los estudios de la emisora, situados en el segundo piso del edificio Pupo. Allí esperaba a que terminara mi turno y luego de un rato de besos y amasijos que no pasaban a mayores, la acompañaba  hasta su casa en la calle 40 y luego regresaba a la mía, cinco cuadras antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de esas noches pudo haber terminado en tragedia y hoy no les estaría contando el cuento. Ocurrió que en el pretil de un bar esquinero, frente a la plaza grande, dormía su borrachera uno de los tantos bohemios de la ciudad. Eran como las doce y cuarenta de la madrugada y apenas estaban despiertas las vendedoras de sopas de mondongo de la 36 con tercera, que se decía eran especiales para los amanecidos, y el portero de la pensión San José, pensión económica que servía de refugio a las parejas que salían de los bares vecinos, luego de una noche de aguardientes  acompañados con las canciones románticas de Orlando Contreras y de Olimpo Cárdenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elvira y yo avanzábamos tranquilos por la carrera cuarta y vimos al borrachito acostado en posición fetal y no le pusimos mayor interés porque estaba dormido. A esa altura del trayecto hablábamos sobre el retrazo menstrual que a ella le preocupaba. Yo le decía que había leído en la revista Luz que eso le ocurría con frecuencia a las mujeres y que no necesariamente era signo de embarazo, que para mayor seguridad tenía que hacerse la prueba del sapo. Además, le decía: “Chinita, nosotros no hacemos el acto sexual completo y la baba que me sale durante las sobadas no empreña”. Mi novia me decía que sí empreñaba y que ella quería ir donde un médico pero que no tenía dinero y que no podía pedírselo a su mamá. Yo le propuse entonces que fuéramos donde un farmaceuta amigo que no nos cobraba y estábamos en esa discusión cuando de pronto oímos y vimos que el borrachito, tal vez por la bulla de nuestras voces, se despertaba y apuntaba para todos lados con un revólver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Quién anda por ahí, ah?… ¿Quién me va a robar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El portero de la pensión se metió corriendo por la puerta y yo le dije a Elvira –lo que nos salvó la vida—que no mirara hacia atrás y que siguiera caminando, normalmente, como si nada. Estábamos a cinco o seis metros del potencial homicida pero del otro lado de la calle, bordeando los límites de tierra de la plaza grande, la misma que había recibido la sangre de muchos manteros durante las tardes de corraleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Y si nos dispara?- -me susurró Elvira y tuve que sujetarla por el brazo para evitar que corriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Es más fácil que nos dispare si corremos –le contesté de igual modo--. Sigue así como vamos, que no nos va a pasar nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue. A los pocos pasos oímos refunfuñar al borrachito y quedarse callado, supongo hoy que guardó su revólver y se volvió a acostar sobre el pretil. Sentimos entonces que el silencio de la ciudad regresaba para acompañarnos por el resto de la caminata. Apenas si se escuchaba el murmullo del viento que mecía los tamarindos de los patios y a lo lejos el canto de una lechuza espantada que volaba en busca de otra premonición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro cuadras más adelante dejé a mi novia en la puerta de su casa y regresé enseguida pero por la carrera quinta, del otro lado de la plaza, y no vi al personaje en la acera iluminada del bar. Vi al portero de la pensión que desde la calle me decía con los brazos: Se fue. Caminé una cuadra más, llegué a mi casa de madera y zinc, todavía sudando el frío de la impresión, empujé la puerta que mi mamá dejaba apenas ajustada, me tomé la limonada que estaba sobre la mesa y que ella me preparaba todas las noches, la escuché decirme: “Hijo, gracias a Dios llegaste…tuve un sueño feo y he estado rezando por ti” y me acosté con la idea de haber sido aplazado por la muerte esa madrugada monteriana de 1963.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, febrero de 2009.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-8594581445314744419?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/8594581445314744419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/11/el-borrachito-de-la-36.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8594581445314744419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8594581445314744419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/11/el-borrachito-de-la-36.html' title='EL BORRACHITO DE LA 36'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-973501942518019963</id><published>2009-10-24T10:10:00.001-07:00</published><updated>2009-10-24T10:11:11.489-07:00</updated><title type='text'>PLÁCIDA</title><content type='html'>La vi por primera vez en una semana cultural. Tocaba la orquesta Los platinos un ritmo tropical  y yo observaba sus hermosas piernas que quedaban al descubierto cada vez que su parejo la ponía a girar como un trompo, sin importarle el espectáculo de exhibición erótica que ofrecía su mulata rumbera a los demás asistentes al baile que estábamos cerca de la pista del Club Popa. Supe entonces que estudiaba en la facultad de Medicina, que vivía en el barrio Crespo y que tenía un nombre que invitaba a vivir la experiencia del amor en un paraje apacible: Plácida. Decidí esa noche que trataría de anclar mi nave en esa rada de ensueño y que, para tal fin, debía utilizar todas las estrategias de conquista a mi alcance para llegar a ella&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que hice fue pedirle a una amiga común que nos presentara en los pasillos de la universidad. Ella la buscó y le entabló conversación y yo llegué como si fuera ocasionalmente a solicitarle a mi condiscípula una información sobre la clase de derecho constitucional colombiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Mira, Plácida, te presento a Antonio –le dijo en el momento en que yo le ofrecía mis excusas para poder preguntarle a Carmen los términos de una tarea de mentiras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Hola Antonio –respondió en un tono casi impersonal, me miró fugazmente y volvió la mirada sobre mi amiga. —Carmen te dejo, hablamos mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia se repitió dos o tres veces y el resultado fue el mismo. Plácida se despedía de Carmen al notar que yo me acercaba, y no aguardaba a que yo le dijera algo, un comentario, un piropo, cualquier cosa, como si leyera en mis ojos la pasión amorosa que su belleza me inspiraba y presintiera que ese acercamiento mío no era casual sino una tramoya para iniciar una conversación con ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron muchos días después de esos intentos fallidos, durante los cuales yo me limitaba a verla pasar con sus suéteres ajustados y sus minifaldas por los pasillos de nuestra Alma Máter y a saludarla cuando se dignaba dirigir la mirada hacia el escaño en donde yo estaba, saludo que respondía cortés pero fríamente, sin asomo alguno de agrado o simpatía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de esas ocasiones, repasando las conferencias de Obligaciones, me acompañaba el “gordo” De la Ossa, quien hacía parte de mi grupo de estudios.  Éste, al notar la forma displicente como la futura galena contestó mi saludo, me dijo: “Oye, y esta negrita qué se cree que te mira como si estuviera mirando al hijo de la cocinera”. Plácida escuchó y volteó su cara hacia nosotros y le lanzó a De la Ossa una mirada acuchillante como diciéndole: “Muérete, gordo infeliz”. Yo hice una mueca con todo mi rostro que pretendía ser una explicación  por la frase de mi amigo, pero ella no se dignó recibirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así pasaron los días y las semanas y yo intenté mostrarme ante Plácida como un joven con futuro interviniendo en la huelga universitaria de ese año como orador, en las veladas literarias con mis cuentos comprometidos, en el grupo de teatro, en los torneos de ping-pong y en los eventos sociales como cantante de boleros, pero nada. Plácida parecía una mole de cemento con su indiferencia y solo tenía ojos para el joven que la exhibió en el baile en el que la conocí. “Lo que pasa Antonio es que ese muchacho, que es del equipo de baloncesto de la universidad, la invita a discotecas, a restaurantes, a heladerías, y tu no tienes con qué” me dijo Carmen. “Y también que ella te ve como poca cosa por la forma modesta como vistes”, agregó Ida Inés, otra condiscípula amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día cualquiera mis dos amigas se acercaron a mí en la cafetería de la universidad y me dijeron que se me presentaba la oportunidad de demostrarle a Plácida que las apariencias engañan y que los hombres valemos más por lo que somos y llevamos por dentro. “¿De qué se trata?” les pregunté. “Este domingo que viene vamos a hacer un paseo en la playa y Plácida va a ir y se va a poner el bikini que le trajo su mamá de Miami”, dijo Carmen. Ida Inés agregó: “Carmen y yo vamos a llevar los sándwiches de pollo y Geminiano, el “gordo” De la Ossa y tú deben “ponerse” las cervezas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue. Ese domingo fuimos a la playa de Castillo grande los seis y Plácida se puso su bikini y se convirtió en el objeto de las miradas de todos los jóvenes de la “jai” que se encontraban a nuestro alrededor. Al principio se mostró algo molesta porque no sabía que “el gordo” y yo íbamos a estar en el paseo playero pero como admiraba a Geminiano porque lo había visto en una obra de teatro, disimuló el enfado conversando con él sobre el teatro del absurdo. Entretanto “el gordo” y yo conversábamos de filosofía para que ella supiera que yo era docente de esa materia en un colegio importante de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco rato, cuando apenas habíamos consumido una cerveza cada uno, Plácida dijo: “Me voy a meter al agua. ¿Quién me acompaña?”. Todos a una dijeron: ¡Antonio! Y mi diosa esquiva salió corriendo hacia el mar dejando tras sí las miradas eróticas de los bañistas que estaban cerca y complementando de ese modo con su escultural cuerpo el paisaje de esa mañana caribeña. Yo salí corriendo hacia ella y le grité: ¡Espérame! pero no me esperó. Y se lanzó a las aguas y comenzó a nadar hacia lo hondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos, estoy seguro, esperaban que el mar fuera testigo ese día de mi declaración de amor y que Plácida, al menos, respondiera con un “Déjame pensarlo” que me diera la oportunidad de insistir en otros escenarios y de mostrarle quién era y qué escondidos tesoros tenía para entregarle si aceptaba ser mi novia. Pero Plácida no me dio la oportunidad de hacerlo porque llegó hasta el límite de las boyas, haciendo gala de sus excelsas dotes de nadadora que yo  desconocía, y me dejó a pocos metros de la orilla disimulando el ridículo y mirando impotente hacia el lugar en el que también flotaban otros expertos nadadores, que no dudaron un instante en rodearla y en coronarla de elogios por la hazaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ida Inés y Carmen me miraron llegar con la desilusión pintada en el rostro. “¡Qué vaina, Toño, que no hayas aprendido a nadar en el Sinú por culpa de tu mamá!” exclamó Geminiano. “Te va tocar aprender”, completó “el gordo” De La Ossa con una sonrisa de oreja a oreja. Carmen, que quería en lo más profundo de sus sentimientos de amistad que yo fondeara mi velero en esas aguas tranquilas, optó por decirme que no abandonara el empeño, que Troya no se conquistó en un día y que ya habría otra oportunidad en otro momento y lugar más propicios para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pasó el tiempo y el tiempo se llevó las ilusiones. Por mucho que urdí y busqué una nueva oportunidad, ésta no se volvió a presentar,  ni siquiera los encuentros con Carmen en los pasillos de la Facultad que Plácida evitaba.  Y para cancelar todo intento mío de abordaje,  la mulata de Crespo optó por caminar a toda hora y amartelada con su novio deportista por los pasillos del viejo convento de San Agustín y por las calles empedradas de La Heroica, y yo empecé, por fuerza, a mirar hacia otros predios de amor para paliar el fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, después de casi medio siglo, de una frustración amorosa posterior y de haber encontrado finalmente, en ese mismo claustro, a la madre de mis hijos, Plácida es apenas una de las tantas imágenes de mi juventud que de vez en cuando afloran en mi mente para arrancarle sonrisas al pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, octubre de 2009.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-973501942518019963?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/973501942518019963/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/placida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/973501942518019963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/973501942518019963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/placida.html' title='PLÁCIDA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-1738083201247931171</id><published>2009-10-21T16:20:00.000-07:00</published><updated>2009-10-25T05:02:43.532-07:00</updated><title type='text'>LA GORDITA DEL TROPICANA</title><content type='html'>Por los tiempos en que las heladerías no abundaban en la ciudad, el callejón del mercado era un lugar casi obligado para disfrutar un buen refresco de zapote o níspero con leche o de Milo, que era mi preferido. Enfrente de las refresquerías quedaba una fonda en la que a veces tomaba los alimentos y detrás de ella, entrando por la carrera segunda, estaba el coliseo de boxeo en donde vi pelear a los colombianos Kid Pérez y Luis Carlos Cassarán contra un chileno de apellido Cartens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese era mi mundo de entonces. Mi mamá tenía una colmena de abarrotes en ese mercado y yo pasaba la mayor parte de mi tiempo libre en ese sector. Me hice amigo de un fresquero de apellido Cuavas, quien me pagaba con un Milo diario la picada del hielo, tarea que realizaba con gusto mientras escuchaba los partidos de la pelota profesional y los programas deportivos que lo comentaban y también los merecumbés de la orquesta de Pacho Galán, que estaban de moda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta mesa de refrescos del callejón del mercado hablé por primera vez con la mujer de este cuento. Era joven, gordita y agraciada. Yo la había visto salir del Pasaje Felipe, más exactamente de la choza de palma de la entrada, pero no la saludaba porque era, como decía mi mamá, una mujer de la vida y yo suponía que eso le daba una ventaja de experiencias sobre mí que estaba apenas por los quince años. Esa tarde se sentó a mi lado en una de las bancas de la refresquería de Cuavas y me dijo: Hola, ¿como estás? Yo le contesté que bien y conversamos un poco sobre su trabajo de mesera en el Tropicana y los estudios míos de bachillerato en el Liceo. Una vez agotó el vaso metálico de su refresco se despidió sonriente y se marchó. El señor Cuavas, que había seguido el hilo de la conversación mientras enjuagaba unos vasos, me dijo: Esa muchacha quiere acostarse contigo, todo ese cuento del Tropicana fue para que supieras el lugar y el horario de su trabajo. Visítala y te la traes para el Hotel Mogador, yo te presto para la habitación si no tienes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los días siguientes los demás inquilinos del pasaje vieron cómo la gordita del Tropicana salía de su cuarto y pasaba delante de la puerta de mi pieza siempre que yo me sentaba en una mecedora a leer, y lo hacía con el pretexto de guindar una ropa en el alambre o de entrar al baño del patio o de recoger agua de la pluma, y siempre con una falda transparente para que yo le viera sus encantos y me guiñaba el ojo y me sonreía, como diciéndome: Ajá y ¿cuándo vas a ir por mí? El Chato –uno de mis amigos—se dio cuenta de la actitud seductora de la gordita y me dijo: Huy hermano, le cuento que esa pelada no quiere con nadie aquí en el pasaje y está botada por usted. Obviamente, mi mamá también se dio cuenta y me advirtió: Cuidado te vas a enredar con esa mesera porque te puede pegar una mala enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viernes de la siguiente semana fui con mis amigos del liceo, Jorge Barrera y Pepe Buelvas, a tomarnos un par de cervezas en el Tropicana. Yo sabía que me iba a encontrar con la gordita del pasaje pero ellos no porque no la conocían. Por eso se sorprendieron cuando vieron cómo la atractiva mesera de color claro y cabellos lisos me saludaba con una efusividad inusual y más cuando les dijo que las cervezas que yo consumiera las pagaba ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡Usted se acuesta esta noche con esta mujer de lo que no hay duda!—dijo Pepe. Jorge asintió y pidió que brindáramos por ese polvo, lo cual hicimos. Y empezaron entonces a hablarme de las técnicas de excitación, del manejo del ritmo, de las posiciones, de poner el pensamiento en otra parte y de las frenadas en seco para evitar la eyaculación prematura y de otras prácticas sexuales más que ellos sabían de sobra porque eran mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que la gordita llegaba con su toallita para secarnos la mesa y recoger las botellas vacías, Pepe y Jorge no hacían sino mirarle el trasero despampanante y las piernas, que se le veían casi todas por la minifalda que usaba. Y sonreír embelesados y decirme: Que envidia, flaco, pensar que tú vas a entrar esta noche en ese paraíso. Y yo no hacía sino pensar en cómo iría a domar a esa potra desbocada en la cama, yo, pobre y desmirriado mortal sin experiencias que apenas conocía la vagina de una mujer en las láminas de la revista Luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Bueno y ¿cómo hago para irme con ella?—pregunté cuando ya habíamos consumido cuatro cervezas cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Tienes que ir al mostrador y decirle al cantinero que vas a pagar la multa por las dos horas que le faltan por trabajar a tu amiga—me dijo Jorge y le hizo señas a la gordita para que llegara a la mesa con la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Lo demás ya te lo hemos explicado y lo que no, ella se encargará de explicártelo—agregó Pepe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así lo hice. Pagué al cantinero la multa y mi gordita y yo salimos a los pocos minutos del bar con rumbo al pasaje. Pepe y Jorge nos acompañaron hasta la esquina de la calle 37 con avenida primera. Y solo se fueron en sus bicicletas cuando desde esa esquina nos vieron entrar en el rancho de palma y bahareque de nuestro destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Aquí es mejor –me dijo ella en la puerta--. Estamos más en confianza. Además, cuando terminemos tú no tienes sino que cruzar el patio para llegar a tu casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven mesera vivía en una pieza que la ocupaba casi por completo la cama. Una mesa con vasos y cubiertos, dos sillas, un espejo de pared, una repisa con cosméticos y un baúl, completaban el mobiliario. Enseguida de la puerta que daba para el patio del pasaje había un alero de palma y debajo de él un anafe, un mesón de guaduas y sobre éste, un caldero, una olla y dos platos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Hasta que se me hizo—dijo, una vez quedó en interiores y se acostó en la cama. Y entonces le contemplé sus muslos que parecían de nácar y su sexo oferente y apretado que se le marcaba en su moruno de tela gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Cómo así? –le pregunté. Me había quitado la camisa, la franelilla y los mocasines y empezaba a quitarme los pantalones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Que desde hace tiempo tengo ganas de acostarme contigo, bobo-- me aclaró. Entonces me invitó con las manos y con la mirada. Y no se dijo más. Como si siguiéramos un libreto aprendido yo me subí a la cama en pantaloncillo y ella empezó a quitármelo y yo a quitarle el moruno y el sostén, hasta que quedamos completamente desnudos y empezamos el delicioso ejercicio del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, después de tantos años, no sabría decirles cuanto tiempo duré cabalgando esa potranca alborotada. Lo cierto es que fue tal el esfuerzo y tanto el placer que después del segundo orgasmo me quedé dormido y desperté como a las seis de la mañana, a la hora en que las muchachas empleadas y de colegio del pasaje hacían cola en el patio para bañarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gordita –de cuyo nombre no me acuerdo—no me dejó salir por la puerta de la calle sino por la del patio. Y todavía recuerdo la cara de asombro de las muchachas cuando me vieron despedirme de ella con un beso trasnochado y cruzar hacia mi pieza despelucado, con la camisa sobre los hombros y un caminado alabancioso, como si le estuviera dando la vuelta al ruedo, y en especial recuerdo la sonrisa y mirada insinuantes de una panadera de piel trigueña y cabello quieto que parecía decirme: Si ya te graduaste de hombre, flaco, mañana puedes darte una revolcada conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, enero de 2009.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-1738083201247931171?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/1738083201247931171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/la-gordita-del-tropicana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1738083201247931171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/1738083201247931171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/la-gordita-del-tropicana.html' title='LA GORDITA DEL TROPICANA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-4672054923477462406</id><published>2009-10-10T05:47:00.000-07:00</published><updated>2009-10-10T05:49:21.847-07:00</updated><title type='text'>MICROTEXTOS</title><content type='html'>1.-OLVIDO TRASCENDENTE&lt;br /&gt;El día que Sócrates dio la conocida respuesta dejó olvidada en su casa la libreta de apuntes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.-A ESPALDAS DEL AUTOR&lt;br /&gt;Antes de entrar a la casa de la abuelita, Caperucita había planeado el final del cuento con el cazador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.-EXPERIMENTO IDEAL&lt;br /&gt;El físico comprobó su error al cruzar por el agujero negro que lo condujo al mundo de los números negativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.-COMO UN BOOMERANG&lt;br /&gt;El pensador sintió que el mundo le daba vueltas y solo después supo que él lo había revuelto con sus ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.-BREVE HISTORIA DEL TERRORISTA&lt;br /&gt;¡Booom!...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.-SOSPECHA DE INFIDELIDAD&lt;br /&gt;¡O Lotario o yo! —le dijo Narda a Mandrake.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.-ESPEJO ALTERADO&lt;br /&gt;--¿Espejito, espejito, quién es la mujer más hermosa del reino?&lt;br /&gt;-- Bo Dereck&lt;br /&gt;--¿Quién?… ¡Pero si esa no ha nacido aún!&lt;br /&gt;--Uhhh…perdóneme majestad, me equivoqué de frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.-EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre vio al perro en la acera y bajó a la calzada para evitarlo. Al verlo pasar distante y temeroso, el perro le dijo: ¿Por qué me temes? ¿No soy acaso el mejor amigo del hombre?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-4672054923477462406?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/4672054923477462406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/microtextos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/4672054923477462406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/4672054923477462406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/microtextos.html' title='MICROTEXTOS'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-2499291325383304991</id><published>2009-10-07T08:04:00.000-07:00</published><updated>2009-10-25T05:18:32.999-07:00</updated><title type='text'>MI GALLITO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mi gallito tenía las plumas doradas y negras. Tenía una cresta roja y caída como los gallos grandes y se la pasaba correteando a las gallinas del vecino.&lt;br /&gt;Yo iba a su encuentro siempre que llegaba del colegio. Lo cargaba y lo acariciaba y lo ponía a picotear los granos de maíz en mi mano y a beber agua en la taza que le había colocado en el abrevadero.&lt;br /&gt;Mi gallito cantaba todas las mañanas que era un contento y era tan hermoso su canto que competía con el turpial de los Gómez y le ganaba en tesitura y brillo.&lt;br /&gt;Alguna vez dije que mi gallito crecería y que tendría unos pollitos parecidos a él y que moriría de viejo, como morimos todos. Pero yo tenía doce años y mi gallito era tan pequeño que no había porqué pensar en esas cosas. Él era, por esos días, mi juguete preferido. Y no tenía mucho de donde escoger porque mi mamá era un ama de casa pobre y mi papá no tenía un empleo estable.&lt;br /&gt;Una tarde llegué del colegio, tiré los libros sobre la cama y me fui a buscar a mi gallito. Regué la vista por todo el espacio del patio pero no lo vi. Debe estar en el gallinero de al lado, pensé. Pero tampoco. ¿Se fue para la calle? le pregunté a mi mamá. Ella no supo que responderme, se le notaba triste, con la mirada en otra parte. Como si no quisiera revelarme la suerte de mi gallito. Pero yo abrigaba la esperanza de que apareciera en las manos de algún vecino, como había ocurrido en dos ocasiones anteriores. Pero no ocurrió.&lt;br /&gt;Media hora después supe la verdad al ver en el plato sobre la mesa un par de muslos pequeñitos que me negué a comer. Me fui entonces para el cuarto a llorar y a decir entre sollozos todo lo bueno que sabía de mi gallito y a gritarle a mi mamá que yo no era capaz de comérmelo. Mi madre llorosa y arrepentida me abrazó y me dijo: Eso es lo malo de ser pobre, mijo. A veces hacemos lo que no queremos. Por necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, septiembre de 2008 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-2499291325383304991?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/2499291325383304991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/mi-gallito.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/2499291325383304991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/2499291325383304991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/mi-gallito.html' title='MI GALLITO'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-7269021885332684403</id><published>2009-10-03T17:00:00.000-07:00</published><updated>2009-10-03T17:02:06.913-07:00</updated><title type='text'>MI DULZAINA</title><content type='html'>Esa tarde mi madre se peinaba su larga cabellera frente al almendro de la puerta y se untaba una tintura para esconder los años. Mi padre solía llegar todas las tardes con un periódico viejo, una bolsita de algo y una tristeza. Después del colegio yo jugaba en la sala con una dulzaina y cantaba las canciones que escuchaba en la radio del vecino. Los domingos salía a cazar torcazas con mi honda y un arsenal de bolitas que elaboraba con el barro del río.&lt;br /&gt;Mi padre era un empleado de la ruleta del gamonal y trabajaba todo el día en el bar de Sagbini y los sábados en la gallera. Esa tarde llegó con el periódico y su tristeza pero sin la bolsita, y quiso que yo le prestara la dulzaina a uno de los contertulios de la parranda de enfrente. Rascaba la guitarra un guitarrista trasnochado y el gamonal quería escuchar el vallenato que le cantaba Abel Antonio cuando llegaba de correrías. “Este es el amor, amor, el amor que me divierte”. Pero hacía falta la acordeón para entonar la melodía y la dulzaina la reemplazaba. Y se trataba del gamonal, el dueño de vidas y haciendas, que quería complacer a su “querida” del barrio Abajo, la mulata culiparada que se bañaba todas las tardes en el canal con nosotros.&lt;br /&gt;Mi madre –temiendo el contagio de una mala enfermedad-- se opuso al préstamo y se enfrentó a la obligada y lamentable sumisión de mi padre como una fiera, como nunca la volví a ver en mi vida, y yo escondí mi dulzaina en los matorrales del patio. Mi padre, lleno de rabia porque quedó como un zapato ante el patrón, me botó en la letrina la honda, las bolitas de barro y un pedazo de mi alma. Mi madre, al tratar de impedírselo, regó la tintura y la otra mitad de sus afectos por el suelo.&lt;br /&gt;Desde entonces dejé de matar torcazas y esperanzas y empecé a ver al gamonal de otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, septiembre de 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-7269021885332684403?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/7269021885332684403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/mi-dulzaina.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/7269021885332684403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/7269021885332684403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/10/mi-dulzaina.html' title='MI DULZAINA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-6456427330815830495</id><published>2009-09-25T18:31:00.000-07:00</published><updated>2009-09-25T18:34:13.757-07:00</updated><title type='text'>Un cuento de misterio</title><content type='html'>RECOGIENDO LOS PASOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo vi parado al fondo del patio, cerca de la pluma en la que recogíamos el agua para el consumo de la casa.  Estaba vestido todo de blanco y en una mano tenía algo así como un bastón o una vara santa.  La noche estaba oscura y metida en lluvia y el canto de una lechuza sentenciaba la suerte del enfermo de la esquina. A lo lejos se escuchaba un porro tocado por la orquesta del cabaret El cocodrilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al verlo sentí un estremecimiento por todo el cuerpo, más intenso del que sentí la vez que vi, en el camino que va a la ladrillera de Calamar, al temido personaje de los dientes de oro, patas de sátiro y cola de flecha. Yo estaba orinando y del susto suspendí la tarea, me mojé los pantalones y salí corriendo con dirección al cuarto que le habían alquilado a mi mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí le conté lo que había visto y ella, para no asustarme más, me dijo que me acostara, que con seguridad esa visión había sido producida por un alma en pena que aprovechaba la oscuridad de las noches sin luna para recoger las oraciones de las beatas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Motivado por esa explicación intenté ver las siguientes noches al señor alto y trigueño, vestido de blanco, pero no volvió a aparecer. Y terminé por olvidarlo y en desplazar mi interés de adolescente curioso hacia el desfile diario de cabareteras que solicitaban los servicios de modistería que ofrecía la dueña de la casa y en el exhibicionismo delicioso que había en la prueba de los vestidos que mandaban a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mes más tarde mi madre recibió de su prima Evelia una carta con un recorte de prensa que daba cuenta de la muerte de mi padre biológico en la ciudad de Bogotá y que le ponía fin a la espera alimentada por las adivinas del Paseo de Los Mártires, a quienes le consulté su paradero una y mil veces y de quienes obtuve siempre la misma respuesta: “Su padre está vivo y lo piensa mucho”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre –que por mí no perdía las esperanzas de volver a verlo--, con lágrimas en los ojos y el recorte de prensa en las manos, me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Hijo, me duele en el alma decirte que ya no vas a poder conocerlo... aquella noche a quien viste fue a tu padre, que estaba recogiendo los pasos y quiso saludarte en espíritu antes de iniciar el viaje a la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, Octubre de 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-6456427330815830495?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/6456427330815830495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/un-cuento-de-misterio.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6456427330815830495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6456427330815830495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/un-cuento-de-misterio.html' title='Un cuento de misterio'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-7109704872133106181</id><published>2009-09-22T04:50:00.000-07:00</published><updated>2009-09-22T05:09:57.916-07:00</updated><title type='text'>Una fábula fantástica</title><content type='html'>&lt;strong&gt;UN PERRITO SOBERBIO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Érase una vez un perrito que quería ser el amo y señor de toda la comarca. Comenzó señalando con su orina el territorio de su barrio y fijó entonces mojones precisos que prohibían el paso a los demás perros del entorno. Luego marcó el espacio del pueblo y a todos sus congéneres les dijo que sólo él podía ladrarle a la luna por las noches. Pero no estuvo conforme. Entonces decidió que el único gozque que podía olfatear los prados y bosques de Colombia era él y se orinó en la Patria con emocionado gesto. Finalmente, engreído hasta el cansancio, determinó que sólo él podía coger a las demás perras de América y se orinó el continente desde el estrecho de Behring hasta La Patagonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su soberbia no parecía tener límites y pensó hacer lo mismo con todo el planeta y se situó en la cima del monte Everest con la intención de orinarse todos los países y mares de La Tierra. Antes de hacerlo miró hacia el cielo encapotado y sonrió, pensó entonces que ya le tocaría el turno a las estrellas, a las que ya imaginaba apagadas por su orina. Nuestro perrito aspiró todo el aire de ese tejado del cielo, alzó su pata y comenzó a orinarse todo el Himalaya, monte a monte, pico a pico. Un monje Lama que lo vio en su desenfado invocó enfadado a los dioses y produjo el milagro. Por entre las nubes apareció un dedo inmenso, brillante como el sol, y una voz de trueno que le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡El único que tiene derecho a orinarse en el mundo soy yo¡-- Y lo destripó en la cima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2001&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-7109704872133106181?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/7109704872133106181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/una-fabula-fantastica.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/7109704872133106181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/7109704872133106181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/una-fabula-fantastica.html' title='Una fábula fantástica'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-6265900568250945343</id><published>2009-09-15T18:12:00.000-07:00</published><updated>2009-09-15T18:19:54.715-07:00</updated><title type='text'>Un cuento tierno</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;CIELITO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Se llamaba Cielito y era un ángel en busca de amor. Tenía siete años, un solo vestido y las ganas de tener un papá que la consintiera. Mi madre era amiga  de su madre, le compraba la lotería todas las semanas y le brindaba –a ella y a la niña-- un vaso de chicha de Badea que ella hacía y vendía en su colmena del Mercado Público. Tantas fueron las visitas y los vasos de chichas que Cielito, a instancias de su madre, empezó a decirle abuela a mi mamá. La mamá de Cielito –es conveniente decirlo-- había sido meretriz y de esa época de su vida le quedó la niña y se había convertido en vendedora de ilusiones para no marcar el destino de su hijita de padre desconocido con el estigma de la profesión más antigua del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día cualquiera la citada vendedora de lotería le dejó a mis padres a Cielito para que se la cuidaran porque ella se iba a aventurar a Venezuela. Y mis padres, quienes residían en esa época en el barrio Montería Moderno, la recibieron gustosos. Desde entonces Cielito vivió con nosotros y alegró nuestro hogar con su encanto de niña. Y yo tuve que destinar de mis ingresos como locutor de radio una pequeña parte para la compra de su ropita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche en la que se festejaba mi cumpleaños, mi mamá les presentó Cielito a mis amigos invitados y éstos, maliciosos, le preguntaron quién era su padre. Cielito miró a mi mamá y me miró a mí, y no sabiendo cómo explicar su venida al mundo, me señaló con uno de sus deditos. Todos me miraron con picardía entonces y yo, por mi inexperiencia de adolescente, cometí uno de los errores que más he lamentado en mi vida.  En lugar de seguir el juego le dije altaneramente a Cielito que yo no era su padre y ella se retiró de la sala cabizbaja y no pudo seguir exhibiendo esa noche su vestidito nuevo y su hermosa sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos me regañaron. Hasta mi novia, diciéndome que no había necesidad de hacer esa aclaración porque todos sabían la verdad y que con ella no hice sino herir los sentimientos de la niña, que se distanció de mis afectos desde entonces. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos meses después apareció la madre de Cielito con la decisión de llevársela para Maracaibo, porque ya contaba, según le dijo a mis padres, con unos buenos ingresos, los suficientes para darle a Cielito la educación que se merecía. Mi madre y mi padre –que se habían encariñado con la niña-- quisieron oponerse pero no pudieron hacer nada. Y yo quise en ese instante ser el padre de Cielito para evitar que se la llevaran de nuestro lado, pero ya la niña no me veía con los ojos filiales del día de la fiesta y se fue con su madre para el país vecino. Y hasta el sol de hoy, como decía mi mamá. Sin siquiera una foto para recordar su angelical figura. Con la sola imagen de su ternura en mi memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, noviembre de 2008.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-6265900568250945343?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/6265900568250945343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/un-cuento-tierno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6265900568250945343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6265900568250945343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/un-cuento-tierno.html' title='Un cuento tierno'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-6398270532421985613</id><published>2009-09-13T06:22:00.000-07:00</published><updated>2009-09-13T06:24:32.318-07:00</updated><title type='text'>Un micro-relato de ciencia-ficción.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ACOPLAMIENTO CÓSMICO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pordiosero se había acomodado en un rincón del kiosco de las retretas y se había cubierto con periódicos viejos, en uno de los cuales era visible la información acerca de las extrañas visiones de objetos voladores denunciadas por habitantes del condado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arriba, en la nave de Sharon, los técnicos preparaban la operación contacto; ajustaban para ello la piel de Elián, la voluntaria escogida para la primera experiencia. Elián era de piel oscura, como todas las expedicionarias del planeta doble de Tucán de la galaxia curvada de Proteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sharon le decía a Elián: “Es fuerte aunque magro; bello, no obstante la mugre, y su mirada es triste como la de los pensadores de Triel”. Elián miraba también al pordiosero y decía: “Tiene las sinuosidades pronunciadas, precisas para un buen acoplamiento”. Ambas dejaron escapar una sonrisa de picardía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pordiosero dirigió su mirada hacia el techo del kiosco y vio cómo se coloreaba de anaranjado y todo el espacio alrededor se iluminaba como si fuera de día. Se levantó asustado y trató de correr pero un concierto de voces dulces lo detuvo y pudo más su natural atracción hacia lo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sharon le dijo entonces a Elián que el terrícola estaba listo para el cubrimiento. Entonces una nube de luz brillante envolvió al pordiosero y lo hizo sentir como si su cuerpo copulara con el aire y fue tal el éxtasis que se quedó dormido sobre el piso, ajeno por completo el ruido de las gentes que se arremolinaron en el lugar para indagar el origen de las luces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2008&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-6398270532421985613?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/6398270532421985613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/un-micro-relato-de-ciencia-ficcion.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6398270532421985613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/6398270532421985613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/un-micro-relato-de-ciencia-ficcion.html' title='Un micro-relato de ciencia-ficción.'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-8682996294678816901</id><published>2009-09-08T08:03:00.000-07:00</published><updated>2009-09-08T08:05:45.500-07:00</updated><title type='text'>Uno de misterio y otro de CF</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#3366ff;"&gt;EL ENIGMA DE LOS MONJES&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A mi esposa Idalia,&lt;br /&gt;quien me contó la historia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La colonial ciudad de Mompós no sospechaba que por sus calles adoquinadas y solitarias avanzaban esa noche, apenas favorecidos con la luz de los faroles, tres monjes templarios con una misión importante que cumplir. Era una noche de invierno, fría y con amago de lluvia. Los relámpagos herían el azabache del cielo y los perros de las casas aullaban como en los cuentos de terror, como si presenciaran el mohán del cual hablaban los abuelos ribereños en los velorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres monjes llegaron vestidos con hábito y cogulla y portando unos extraños maletines piramidales que intrigaron al portero de la fonda del turco Aguabara. Fueron instalados por éste en un cuarto situado bien al fondo del patio, cerca del muro en el que alguna vez la hija del fondero viera los ojos de candela de un Lucifer ensoberbecido que protestaba porque ese año la procesión del Santo Sepulcro se la habían pasado por la puerta de esa casa y esa era una ofensa que un demonio que se respetara no podía tolerar, ni siquiera en una ciudad beata y supersticiosa como Mompós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El turco Aguabara, no obstante su desconfianza natural frente a todo forastero misterioso, los atendió de buena manera. Tres monjes con maletines de cuero repujado y hábitos de lino eran tres clientes que no sólo le pagarían el hospedaje y la alimentación sino que le comprarían piezas de orfebrería con oro de quince como si fuera de dieciocho. Por eso le decía a su hija y a sus empleados: "Atiendan bien a los monjitos, que si no pagan con dinero pagan con los maletines".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera noche transcurrió en medio de los brisones que mecían los tejadillos de las casas como si fueran ramas, y los relámpagos que clareaban fugazmente el cielo y le permitían a los serenos vigilar mejor los callejones. La lluvia cayó tenue, disgregada, sobre las tejas y adoquines del pueblo, y un canto lastimoso que todos coincidieron en calificar del otro mundo, se escuchó a la hora en que los faroleros cumplían su misión de apagar las velas y las abuelas disminuían la mechita de las lámparas de aceite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, con un sol radiante de fondo y un concierto de trinos sobre los árboles, el turco Aguabara desperezó su humanidad de cien kilos, se enfundó en su pijama de seda china, se limpió las legañas con agua recogida, le ordenó a sus empleados el desayuno de los visitantes ("Huevos revueltos, café con leche y pan de sal. ¡Ah! Y jugo de naranja de entrada") y se sentó en su mecedora de bambú para ver pasar el tiempo. Afuera, sobre el pretil húmedo del zaguán, un viejo pordiosero tocaba el postigo en forma tan desesperada que más parecía un acreedor enardecido que un implorador de la caridad pública. "Dile a ese infeliz que se largue que hoy no tengo plata" le dijo el fondero a la mucama, quien lo miraba desde el cancel de la puerta. La muchacha miró al pordiosero y se limitó a preguntarle: "¿Ya oyó?". El viejo llagoso refunfuño y soltó una de sus acostumbradas permisiones satánicas: "Permita Lucifer que te caiga una saladera del carajo y te arruines". El turco le contestó furioso: "¡Tu madre es la que se va a arruinar, desgraciado!" y le ordenó a la empleada que cerrara el postigo y se pusiera a limpiar las materas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desayuno estuvo listo en pocos minutos pero los extraños monjes no aparecieron por el comedor, ni se les vio en parte alguna de la fonda durante toda la mañana. Al medio día, intrigados por el extraño comportamiento de los inquilinos, los amigos del turco Aguabara le recomendaron que los llamara a almorzar, pero el turco los tranquilizó diciendo: "Deben ser monjes de esas cofradías raras que hacen de la soledad y el ayuno el pan nuestro de cada día".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana después, en Mompós no se hablaba de otra cosa. Pero el turco Aguabara, no obstante que su mujer no se cansaba de recomendarle que diera parte a la policía, y sus amigos, que colocara en la puerta del cuarto de los huéspedes una palangana con agua bendita, seguía creyendo que los monjes continuaban allí, en ayuno perpetuo por todos los males del mundo. Solo cuando el periodista Mieles Trespalacios consignó en las páginas de "El Universal" que bien podía tratarse de una metamorfosis como la de Kafka, basado en las versiones de un albañil, solo entonces permitió el dueño de la pensión el ingreso del Inspector de Policía. "Yo vi salir tres murciélagos por uno de los glifos de la ventana", había dicho el obrero que pintaba con albayalde una de las tapias del patinejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el Inspector ordenó, previo exorcismo practicado por el señor cura, la rotura del portón de la alcoba ocupada por los monjes, en su interior se escuchó un ruido como si un globo del porte de una catedral se hubiera desinflado, y en el ambiente quedó flotando ese olor a muerte detenida característico de los necrocomios. "Deben ser las almas de los tres monjes que ya se estaban dilatando de tanto esperar", dijo uno de los presentes en la diligencia. El cura se lo quedó mirando con una mirada de desaprobación que era casi una sentencia. Los demás rieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡Golpea fuerte!-- gritó el Inspector, dirigiéndose al oficial mayor, quien le daba y le dio a los aldabones con un martillo de diez libras, sin éxito. Luego lo intentaron el secretario, el sacristán y el agente de la policía, durante casi una hora, hasta que lograron vencer la colonial puerta, cuyas dos pesadas hojas se abrieron de par en par y dejaron ver el interior de la alcoba en toda su solemnidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡Santo Dios!-- exclamó el cura al contemplar los tres féretros colocados en sus respectivas camas. Regados por el suelo estaban los hábitos y las curiosas maletas piramidales que tanto llamaron la atención a los momposinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡Milagro! ¡Milagro!-- dijeron los creyentes apostados a la entrada.&lt;br /&gt;--¡Abran los cajones!-- ordenó el Inspector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el mismo oficial mayor, con un barrretón oxidado y la ayuda del policía, levantó las tapas de los tres féretros y esperó que sus superiores mirasen dentro para saber en definitiva de qué se trataba. Primero lo hizo el Inspector, luego el cura y después el secretario de la Inspección, el policía, el sacristán y el fondero. Y todos a una quedaron paralizados de asombro al contemplar los cuerpos semidesnudos de tres Cristos rozagantes de tamaño natural y al leer las tres notas manuscritas encontradas en cada ataúd con los nombres de las ciudades de Mompós, San Benito Abad y Zaragoza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Padre --dijo entonces el Inspector-- este asunto dejó de ser legal y se me sale de las manos, por lo tanto es suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cura párroco se acercó a los tres Cristos, los palpó con algo de temor y dijo: "Que raro, parece como si hubieran tenido vida y acabaran apenas de morir".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1981&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://brevesnotanbreves.blogspot.com/2008/10/iod-el-nico-antonio-mora-vlez.html"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;IOD, EL ÚNICO &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ráfagas de estrellas moribundas anunciaban la agonía de la pequeña galaxia, que era literalmente engullida por su vecina colosal, no obstante la tenaz resistencia de dos millones de años. Iod observaba desde su cubil la maniobra y pensaba en los millones de planetas que irían a desaparecer en el cataclismo, y en los miles de millones de seres que morirían sin darse cuenta.&lt;br /&gt;Iod vivía en al séptimo cielo y para él las galaxias eran objetos diminutos que le entretenían sus observaciones. Vivía solo desde tiempos inmemoriales, sin padres ni hermanos ni esposa ni amigos. Y así había sido siempre. Ignoraba sus orígenes, sólo sabía que era Él, el Único y el depositario de la Fuerza, puesto allí para cumplir una misión que le sería revelada a su debido tiempo.&lt;br /&gt;Miró —un millón de años después— cómo el último de los anillos de la galaxia pequeña se perdía en un desfiladero de materia oscura y generaba un estallido multicolor que semejaba el brillo del nacimiento del universo, por los tiempos del primer círculo. Percibió el llanto de los elementos disparados hacia la eternidad. Y alcanzó a sentir el dolor de una especie que había logrado acercarse a su pensamiento y que perecía devorada por el fuego.&lt;br /&gt;Iod centró su mirador hacia ese sector del cielo y logró ver las ilusiones de sus pequeños seres diseminadas por el espacio que se llenaba de cenizas y escombros. Pensó que eran buenas y decidió salvarlas.&lt;br /&gt;—¡Vengan! —le dijo a las pequeñas espirales que flotaban en el espacio que se abría.&lt;br /&gt;Las cadenetas del mensaje se movieron hacia Él y Iod las envió con su fuerza hacia otro lugar del cosmos, y las sembró en las aguas de un planeta azul, para perpetuar las ilusiones de la especie devorada.&lt;br /&gt;— ¡Que la vida, sea! —dijo en el instante de la siembra.&lt;br /&gt;Y la vida fue, una vez más, y el planeta se llenó de plantas y de mares  y con el correr del tiempo, de seres inteligentes que pensaron en Iod, pero de un modo diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 2008&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-8682996294678816901?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/8682996294678816901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/uno-de-misterio-y-otro-de-cf.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8682996294678816901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8682996294678816901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/uno-de-misterio-y-otro-de-cf.html' title='Uno de misterio y otro de CF'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-4774039915802061079</id><published>2009-09-02T21:45:00.000-07:00</published><updated>2009-09-02T21:49:33.430-07:00</updated><title type='text'>MÁS BONITA QUE GEORGINA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;br /&gt;A la hora en que el sol se metía en el horizonte del mar, el niño se sentaba en un banquito, todos los domingos, a mirar hacia el balcón de enfrente. En el segundo piso de esa casona colonial de la calle Larga, vivía una quinceañera de origen chino de apellido Wong y el niño, a pesar de su corta edad, estaba enamorado de ella. Como no conocía aún canciones de amor, le cantaba un porro que narraba las tristezas del dueño por la muerte de su gallo tuerto. Al final de la interpretación, que acompañaba con el ritmo de un tamborcito de cuero que le había regalado el niño Dios,  el Romeo de la calle de Las Palmas le decía a su Julieta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Georgina Wong, la del balcón, asómate, que te voy a tirar un besito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la jovencita se asomaba sonriente y le tiraba también besos al niño –que no cabía en su cuerpecito de la felicidad-- y los vecinos, quienes seguían de cerca la tierna escena, festejaban esos momentos de amor con palmas, sonrisas y una que otra lágrima furtiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Georgina –no sobra decirlo— se hizo amiga de la mamá y de los tíos del niño y lo visitaba todos los días cuando regresaba del colegio. En esos encuentros vespertinos la hermosa colegiala de ojos  rasgados le llevaba paragüitas de caramelo al niño y respondía sonriente las preguntas de la mamá y le decía que sí, que se iría a casar con él cuando estuviera grande, que lo esperaría hasta que se convirtiera en un hombre hecho y derecho. Y el niño soñaba todas las noches con su boda y veía a Georgina con su traje blanco de cola y se veía él de vestido entero de paño, igual que la fotografía en sepia del matrimonio de los tíos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos años después el niño seguía siendo un niño pero la joven era ya una mujercita casadera y con un novio real. Por algún tiempo Georgina y su novio le hicieron creer al niño que eran amigos nada más y que ella le cumpliría su palabra de matrimonio.  Y él, aunque sospechaba que lo engañaban por piedad, seguía soñando en su boda con Georgina. Y le seguía poniendo serenatas los domingos con una canción nueva que se había aprendido y en la que un palomo le pedía a su paloma querida que volviera a su viejo nido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana de domingo ocurrió lo que el niño ya  temía. El balcón de la casa de Georgina estaba adornado con festones y lazos y había un inusual movimiento de personas que entraban y salían con paquetes y con viandas de fiesta. Rosa Helena, que así se llamaba la mamá del niño, vio que su hijo tomaba el banquillo y el tamborcito de las serenatas y le dijo que no saliera a cantarle a Georgina porque ella no estaba. Y trató de distraerlo con un paseo por el patio, señalándole las begonias, los helechos, los pájaros y los conejos, al tiempo que le decía que él estaba todavía muy pequeño para pensar en cosas de hombres, que ya Georgina había decidido organizar su vida en otra parte y que hasta allá no llegaría su voz con las canciones y el sentimiento de sus serenatas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escuchar estas palabras de su madre, el niño salió corriendo hacia la ventana y alcanzó a divisar en la distancia de la calle el cortejo nupcial y ver a Georgina vestida de novia y a un joven con vestido entero de paño azul turquí que la llevaba del brazo hacia la iglesia, apenas a tres cuadras de la casa, y sintió por primera vez un nudo en la garganta que no se explicaba y comenzó a gritar ¡me ahogo! ¡me ahogo! y a  pedirle ayuda a su mamá, que estaba a pocos pasos de él llorando también por la pequeña tragedia de su hermoso hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madre angustiada le alzó sus bracitos una y otra vez, lo besó, lo abrazó y le dio un vaso de agua con valeriana. Luego lo recostó en sus  piernas y le susurró una bonita canción que le dice adiós a las golondrinas que se van, hasta que se quedó dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente el niño se asomó a la ventana y notó que los festones del balcón se los llevaba el viento y vio a la empleada de los Wong barrer el arroz regado en la acera y en la calle. Luego miró hacia una de las puertas del primer piso y contempló a Raquel, la hija del  carpintero del barrio, que salía de su casa con los libros del colegio en las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamó  entonces entusiasmado a su mamá para que la mirara y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Mami, Raquel también es bonita ¿cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madre vio otra vez el color de la ilusión en los ojos de su hijo y le contestó sonriente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Sí hijo, es muy bonita, más bonita que Georgina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montería, mayo de 2009.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-4774039915802061079?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/4774039915802061079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/mas-bonita-que-georgina.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/4774039915802061079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/4774039915802061079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/mas-bonita-que-georgina.html' title='MÁS BONITA QUE GEORGINA'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-987837147788890722</id><published>2009-09-02T16:48:00.000-07:00</published><updated>2009-09-02T16:56:57.513-07:00</updated><title type='text'>Mis primeros años en Cartagena</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;LA CALLE LARGA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Pocos saben que mis primeros años de vida los viví en la ciudad de Cartagena, ciudad en la que nació mi mamá Rosa Elena Vélez. Era la Cartagena de los coches tirados por caballos que hacían las veces de taxis; del hoy moderno sector de El Laguito rodeado entonces de arena, de palmeras y de arbustos de hicaco; de la estación del ferrocarril ubicada en el lugar donde hoy queda el Banco Popular;  del campo de La Matuna, escenario de  partidos de pelota entre equipos improvisados; del reinado de belleza en el Teatro Cartagena y de las retretas en el Parque del Centenario; de cuando los notables con vestidos enteros de lino blanco se reunían en el camellón de Los Mártires todas las noches para hablar de todo. Era la colonial Cartagena en cuyo horizonte solo sobresalían las iglesias  y las moles de los edificios Ganem y Andian y la torre de la Universidad, y que no se extendía más allá de los barrios El Bosque, Olaya Herrera, Amberes, Canapote y Marbella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viví en dos casas de la calle Larga del barrio Getsemaní. Una que hacía esquina con la calle de Las Palmas, adonde llegué unos meses después de mi nacimiento en Barranquilla el 14 de julio de 1942, recuperado de una enfermedad que casi me lleva a la tumba y de la que me salvé gracias a la asistencia médica humanitaria de un doctor de apellido Murillo que no le cobró a mi madre Rosa Elena sus servicios profesionales.  Era la casa de mi tío-abuelo Luis Vélez Llamas y a ella nos llevó mi tío Agustín Vélez luego de saber que habíamos quedado abandonados en Barranquilla por mi padre biológico, quien se marchó para Bogotá a reclamar su herencia paterna y nunca más volvió. Años después, cuando ya tuve la edad de comprender su ausencia, mi mamá me llevó varias veces a consultar a las adivinas que instalaban toldas en el muelle de Los Pegasos y casi siempre la respuesta era: Su padre lo piensa mucho y está planeando el viaje de regreso para hacerse cargo de su futuro, que era lo que yo quería escuchar. Pero no lo hizo. No volvió. Y solo pude ver su aparición fantasmal una noche en el patio de la  casa que habitábamos en 1956, justo el día en el que murió, de lo cual me enteré por el aviso de las honras fúnebres que publicó un diario de la capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa primera casa de la calle Larga viví los años que no se dejan agarrar por el recuerdo. La casa aún existe, es de una sola planta con un patio central empedrado lleno de matas al cual tienen acceso las habitaciones, la cocina, el comedor y la sala. En la esquina de enfrente –calle de tierra de por medio-- había una casona colonial de dos pisos con balcones de madera y debajo, en el primer piso, la tienda de Lila, una agraciada y joven mujer que tenía un hermano sin tocayo que se llamaba Osterman, y en la que compraba las “arrancamuelas” y los “caballitos” de papaya con los centavos que me daban mi padrino Francio y mi madrina Luisita. De allí partieron el 25 de noviembre de 1944 en coche, mi mamá y mis padrinos, primos-hermanos de ella, a bautizarme en la iglesia de la Santísima Trinidad, situada en el corazón del barrio. Tenía dos  años y cuatro meses, y según me contó años después mi madrina Luisita Vélez –alma buena que Dios tenga en su santo seno-- yo le menté la madre al cura Wendelino Mass cuando me echó el agua bendita helada sobre la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle de Las Palmas estaba la escuela del profesor Fortunato Sepúlveda  --el profesor Fortu, le decían--, en donde hice mi  primer año del kínder y en donde conocí el rigor de los métodos de entonces para amansar estudiantes díscolos, o como en mi caso, niños paralizados por el terror de verse en una casa extraña que más parecía una catacumba de los primeros años de la cristiandad. Impresionado por el ambiente lóbrego de la casa lloré como un penitente el primer día de clases y solo cuando hice una especie de shock los profesores me llevaron corriendo a la casa donde mi mamá para que me calmara, lo que hizo con un poco de agua de valeriana con azúcar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el recuerdo más vívido en esa casa de la esquina con la calle de  Las Palmas fue el de la muerte de una niña mayor que yo de nombre Erlinda, que me quería y jugaba conmigo, hija de mi Tía Emma, una hermana de mi tía-abuela política María Vásquez, y que murió mirándome con unos ojos tristes que se me quedaron grabados para siempre. Cuando esto ocurrió, las primas de mi mamá le dijeron a María Ladeus, la cocinera. que me sacara del cuarto para que no viera los despojos de la muerte  pero ya era tarde, porque yo había visto el misterioso momento en el que la vida salía de ese cuerpo joven convertida en una especie de visión viajera que iniciaba el recorrido hacia la eternidad y entendido, a esa temprana edad, que la muerte no es otra cosa que un sueño del que no se despierta jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la adoquinada calle Larga, en una casa colonial de dos plantas y amplios balcones de balaústres torneados, decorados con matas colgantes, vivía en el primer piso  la señora Esperanza Flórez – vendedora de flores y de helados en forma de cubos envueltos en papel que yo le compraba--, y en el segundo piso, una niña china de apellido Wong a la que solía ponerle serenatas con canciones como El gallo tuerto y La varita de caña de José Barros y a la que finalmente le gritaba, con toda la ingenuidad de un niño de cinco años: “Georgina Wong, la del balcón, asómate, que te voy a tirar un besito”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno o dos años después mi tío Luis, quien tenía una tienda de abarrotes y una piladora de maíz en el mercado, empezó a construir un edificio de tres pisos que salía a la playa del Arsenal, que por esa época era un fondeadero de embarcaciones medianas y un pequeño astillero en el que se construían y reparaban las lanchas de madera que viajaban a Barú y a Bocachica. En el primer piso con la numeración 10-B-46 nos mudamos y desde su estrecha ventana pude observar las fiestas de noviembre y los desfiles de coches tirados por caballos, los cuales eran decorados con guirnaldas y  festones de papel crepé. Y los hombres y mujeres disfrazados con los tradicionales capuchones rojos que me producían miedo; y a los muchos niños que salían a pedir regalos el día de Los Inocentes y que cantaban: Ángeles somos, del cielo vinimos, pidiendo limosnas para nosotros mismos. Aguardiente y vino para Marcelino, aguardiente y ron para Marcelón. Y que le decían a las amas de casa que se demoraban en responder: No te dilates, no te dilates, saca el bollo del escaparate. Y si no les regalaban, siquiera un dulce: Esta  casa es de aguja donde viven todas las brujas. Y si les regalaban algo: Esta casa es de rosas donde viven mujeres hermosas. También recuerdo las procesiones religiosas que organizaba la parroquia de la Santísima Trinidad, en especial la de la Virgen de Fátima que era traída  de Portugal y que según  el Avé María que cantaban los fieles, “bajó de los cielos en Cova de Iría”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estos años, mi abuelo Nicolás Vélez Llamas, a quien yo le decía abuelo capi, sufrió un derrame cerebral que lo dejó inválido con medio cuerpo muerto y que lo mantuvo sin poder valerse por sí mismo hasta su muerte por un coma diabético en el año 1954. Todavía está indeleble en mi memoria el sepelio, la ausencia de sus hermanos y el llanto de mi madre frente al cajón que casi no cerraba, y las imágenes anteriores de ella, hija abnegada, bañándolo desnudo y lidiándole su parálisis de medio cuerpo que lo mantenía atado a una cama de la que se levantaba ayudado para hacer sus necesidades fisiológicas en una bacinilla. También las imágenes de mi abuelo capi sentado en una mecedora con la boca torcida, la mirada perdida y el cuerpo desgonzado, el día que le dio el derrame cerebral después de comerse un plato de sopa de codillo de res. Y a Evelia diciendo: Eso le pasa por borrachín. Y a mi madre corriendo por toda la playa del Arsenal en chancletas, como una loca, para ir a avisarle a su tío Luis, que estaba en la piladora, que su hermano se moría. A mi abuelo Nicolás --el único abuelo que conocí-- le decía abuelo capi porque todos le decían el capi ya que le puso a un camión de su propiedad: El Piñango, que era el nombre de una conocida lancha de cabotaje que atracaba en la bahía de Las Ánimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;LA PLAYA DEL ARSENAL&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Una vez terminado, mi tío Luis se mudó con la familia a estrenar el segundo piso de su edificio y mi recuerdo se desplaza al balcón de atrás, frente la playa, desde el cual observaba la llegada de las lanchas de los pescadores con tortugas y sábalos inmensos que abrían y tasajeaban allí mismo, a la vista de los demás, y a quienes mi tía María les compraba varias libras para el consumo de la casa. Desde allí escuchaba el golpeteo de los trabajadores cuando rebajaban con sus hachuelas los listones de madera  de las embarcaciones en construcción y recibía el olor a brea que usaban en el calafateo de las mismas. Por ese mismo balcón con barandales de concreto veía el desfile de las empleadas domésticas que contoneaban sus caderas desde la calle del Pedregal y alrededores hasta el Mercado. Y de las palenqueras vendedoras de alegrías con coco y anís, panelitas de leche y cocadas y caballitos. Y sentía bien temprano el olor del carburo y oía el tropel de los operarios de los talleres de soldadura vecinos y de las sierras de un aserrío ubicado a cien metros,  y los oía porque yo dormía en el salón  comedor que daba para el balcón de ese lado de la casa, en donde también dormía un turpial que me despertaba todas las mañanas a las 6 con un canto casi militar que hoy puedo repetirles sin equivocar una nota. El apartamento tenía una sala amplia, una sala de recibo en donde mis tíos Luis y María y las primas de mi mamá, escuchaban el radioperiódico Síntesis y el programa Coltejer toca a su puerta de La Voz de Antioquia; el comedor principal, tres alcobas y el salón comedor de atrás en donde dormíamos el turpial y yo, él en una jaula grande y pintada de dorado y yo en  una estera, en el piso, un piso que tenía unas baldosas que, de tanto brillarlas, todavía reconozco en el lugar que las encuentre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calle del Arsenal, no sobra decirlo, era de tierra, en algunas partes cubierta por los residuos de madera de los astilleros y en otras por la basura que dejaban los camiones que llegaban con víveres para acopio de sus tiendas y depósitos mayoristas. Se estrechaba a la altura de la llamada Batería del Reducto –la antigua sede de la Virgen que hoy está sobre un pedestal en la bahía-- porque allí estaban dos edificaciones posteriormente demolidas, una casa colonial ruinosa, donde tenía la carpintería el señor Florencio, y una casa de mampostería con rejas de hierro, contigua a la muralla, en donde quedaba la llamada Gota de Leche, un dispensario para madres pobres.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas calles tienen también para mí el recuerdo de las primeras cosas. Viviendo en ellas conocí el cine. Recuerdo que mi mamá me llevó a ver en los cines Almirante Padilla y Rialto, entre otras, las películas Genoveva de Brabante, Besos brujos con Libertad Lamarque, Un día con el diablo con Cantinflas y ¡Ay Jalisco no te rajes! con Jorge Negrete. Y que me llevó a ver el primer partido de béisbol de primera categoría, deporte al cual era aficionado desde pequeño y que escuchaba por la radio, afición que llegaba a los extremos de poner a San Antonio de cabeza para que me hiciera el milagro del triunfo de mi equipo. Recuerdo que se celebraba la Novena Serie Mundial de pelota y mi tío Luis le dijo a mi mamá que me llevara, que ese día jugaba Colombia con Puerto Rico. Mi mamá me subió a un bus de Popa y me llevó al estadio Once de Noviembre recientemente construido, que estaba de “bote en bote”, y ya adentro, sentados en las gradas de sombra, empecé a sentir el temor de verme en medio de una multitud que no conocía y que le gritaba a los jugadores palabras que no entendía.  Hoy no sé qué fue, si un hit impulsador de algún pelotero colombiano, de “Chita” Miranda por ejemplo, o el tercer strike de “Petaca” Rodríguez a un bateador puertorriqueño con las bases llenas, pero lo cierto fue que ese monstruo de mil cabezas se levantó de sus asientos y produjo una algarabía monumental que me hizo estallar en pánico y en llanto, y a mi madre no le quedó otra alternativa, recomendada por los espectadores vecinos, que sacarme del estadio y llevarme a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La playa del Arsenal fue también testigo de mi primera herida. Jugábamos a los piratas y por tratar de imitar al espadachín  Errol Flyn –uno de mis héroes del celuloide-- pisé mal y me fui de bruces sobre uno de los  maderos de la armazón de una lancha y el filo de una de sus aristas me abrió una herida de tres puntos en la ceja derecha cuya cicatriz todavía conservo. A mi madre casi le da un patatús cuando me vio la cara bañada en sangre  y desde ese día me quedó terminantemente prohibido subirme a las lanchas en construcción, a jugar a los filibusteros del Caribe con “los negritos” de la plaza del Pozo del barrio Getsemaní.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También fue esa calle el escenario de mi primer trabajo remunerado. En una casa vecina había una fábrica artesanal de helados que usaba las célebres maquinitas de madera y aluminio en forma de tanque y yo me apunté a la lista de operarios que le daban vuelta a la manivela hasta que el hielo y la sal congelaban la leche con sabores. Me ganaba por ese ejercicio de  las mañanas de domingo, una jarra de helado que compartía con mis primos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y finalmente, el balcón principal de la citada casa fue el escenario de mi primer arrebato amoroso, una tarde en la que una niña hermosa me saludó con un abrazo tierno y sentí la fragancia de espliego que despedía su cuello y la tersura y tibieza de su piel de durazno. La agraciada, que nunca supo del sentimiento que despertó con ese abrazo, era una prima pecosa y rubia que nos visitaba los domingos y que vivía en el barrio Manga, en una calle que quedaba justo detrás del “right field” del ya clausurado y enmalezado estadio La Cabaña, por donde el pelotero Andrés “Fantasma” Cavadía, que bateaba a la zurda, metió la pelota de jonrón en muchas ocasiones. &lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-987837147788890722?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/987837147788890722/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/mis-primeros-anos-en-cartagena.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/987837147788890722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/987837147788890722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/mis-primeros-anos-en-cartagena.html' title='Mis primeros años en Cartagena'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6465383214477820380.post-8294580896913110499</id><published>2009-09-01T16:22:00.000-07:00</published><updated>2009-09-01T16:25:26.022-07:00</updated><title type='text'>Nota inicial</title><content type='html'>Los invito a leer mis cuentos, poemas, artículos y fragmentos de novelas de mi autoría en este blogg que he creado como ejercicio en un taller sobre el maneejo del Internet Explorer al cual asistí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio Mora Vélez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6465383214477820380-8294580896913110499?l=amoravelez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amoravelez.blogspot.com/feeds/8294580896913110499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/nota-inicial.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8294580896913110499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6465383214477820380/posts/default/8294580896913110499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amoravelez.blogspot.com/2009/09/nota-inicial.html' title='Nota inicial'/><author><name>Antonio Mora Vélez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05338148597039870179</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_yT4szT9B1uU/Sp9FqUxUTOI/AAAAAAAAAAM/OGaJ8HJXI-I/S220/En++el+stand+de+Editorial+Pijao.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
